Carlos Gonzalo Riveros (25), acusado del femicidio de Camila Agustina Vecchiarello, declaró por primera vez ante la Justicia y negó haberla atacado. Según su versión, la pelea comenzó cuando le avisó que pensaba volver a Salta, y fue Camila quien tomó los cuchillos y se provocó las heridas que le causaron la muerte. «Yo en ningún momento la golpeé», dijo ante el juez Federico Rodríguez.
Relató que ella lo atacó primero con un cuchillo mientras él pelaba papas, que luego se clavó otro en el cuello, salió corriendo, se resbaló con la sangre y se hirió de nuevo al caer. «Se puso loca y empezó a darse cuchillazos», afirmó, y aseguró que intentó auxiliarla.
El fiscal Adolfo Díaz rechazó esa versión: la autopsia reveló diez heridas, dos de ellas mortales en el cuello, y lesiones en las manos compatibles con defensa, lo que respalda la hipótesis de que fue Riveros quien la atacó. También se confirmó que Camila estaba embarazada, algo que el acusado dijo desconocer.
Riveros contó además que, tras la muerte de Camila, intentó quitarse la vida porque creía que lo iban a culpar.
El juez dispuso su prisión preventiva por un año. Está acusado de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género, delito que prevé prisión perpetua.

