La caída por 2-1 frente a Huracán en el estadio Tomás A. Ducó, en el marco de la novena fecha del Torneo Clausura, profundizó una crisis futbolística que mantiene a Racing en el fondo de la tabla y con serias dificultades para clasificar a un certamen internacional. El ciclo actual bajo la conducción de Juan Pablo Vojvoda registra números muy desfavorables, posicionándose únicamente por detrás de los flojos arranques registrados en las temporadas 2006 y 2013, con un saldo de apenas un triunfo —logrado en el debut ante Gimnasia—, dos empates y seis derrotas.
Pese a este panorama adverso que encendió todas las alarmas en el club de Avellaneda, la postura oficial fue la continuidad del cuerpo técnico. Durante una cumbre llevada a cabo en las últimas horas, el presidente Diego Milito mantuvo reuniones tanto con el entrenador como con los referentes del plantel. Desde la cúpula dirigencial confían plenamente en la capacidad de revertir este flojo rendimiento y descartaron de plano un cambio de rumbo en el banco de suplentes.
Lejos de bajar los brazos y consciente del delicado momento que atraviesa la institución, el propio adiestrador se habíareferido a su continuidad en la conferencia de prensa posterior al traspié en Parque Patricios, donde con firmeza expresó su negativa a dar un paso al costado y remarcó el compromiso que percibe de parte de sus dirigidos en el día a día.
FOTO DE PORTADA: BAIRES

