San Martín cerró una tarde inolvidable en el Hilario Sánchez. El Verdinegro venció 3-2 a Midland en un partidazo que tuvo de todo: dominio local, goles, errores defensivos, cambios de marcador y un final cargado de emoción. El equipo de Alejandro Schiapparelli comenzó mejor, encontró rápidamente los caminos para lastimar y terminó quedándose con tres puntos enormes para su pelea por entrar al Reducido.
El 1-0 llegó a través del Pulpo González, que apareció para coronar un buen primer tiempo de San Martín. El local manejó la pelota, buscó permanentemente por las bandas y encontró en Franco Coronel y Genaro Rossi a dos delanteros que complicaron a la defensa visitante. Guillermo Acosta también tuvo un papel destacado en la mitad de la cancha, mientras que Sebastián Díaz Robles respondió cuando Midland consiguió generar peligro.
El complemento fue completamente distinto. San Martín perdió el orden y Midland aprovechó los espacios que aparecieron en la defensa verdinegra. Primero Matías Flores tuvo su revancha y marcó el empate, después de haber desperdiciado un mano a mano en la primera parte, y luego Roseti puso el 2-1. El equipo sanjuanino pasó de controlar el partido a quedar contra las cuerdas y volvió a mostrar algunos desacoples que terminaron costándole muy caro.
Sin embargo, el Verdinegro no se resignó y encontró una reacción espectacular. Luciano Ferreyra, que había ingresado desde el banco, se hizo cargo de un penal y marcó el 2-2 para volver a encender al Pueblo Viejo. Y cuando el partido parecía encaminado hacia otro desenlace, apareció Dante Álvarez con un zurdazo que se transformó en el 3-2 y desató la locura en el Hilario Sánchez. En pocos minutos, San Martín pasó de estar abajo a volver a mirar a todos desde arriba.
El triunfo fue enorme para la campaña. San Martín llegó a 41 puntos, quedó séptimo en la Zona B y se afianzó en la zona de Reducido.

