Todo comenzó en Santa Lucía, cuando un hombre llegó con una misión aparentemente sencilla: pedir plata prestada.
Pero recibió un “no puedo darte esa cantidad” y, aparentemente, la negociación se fue un poquito de las manos.
Lo que arrancó como una consulta financiera terminó transformándose en una especie de “Combate del Siglo: Prestamista vs. Cliente”, con cuchillo, hacha y todo el equipamiento incluido.
Resultado: los dos terminaron heridos y tuvieron que ser trasladados al Hospital Rawson.
Si vas a pedir un préstamo y te dicen que no… mejor preguntá si aceptan renegociar la respuesta antes de sacar el hacha. 😅
Una cosa es tener problemas para llegar a fin de mes… y otra muy distinta es terminar haciendo las cuentas en la guardia del hospital.

