Con la mente puesta en el trascendental cruce frente a San Pablo por la Copa Sudamericana y la necesidad de administrar las cargas físicas ante una intensa seguidilla de compromisos, el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena diagramó una estrategia de rotación masiva. El Xeneize se presentará este sábado desde las 16.30 frente a Gimnasia de Mendoza en el marco del Torneo Clausura con un once inicial alternativo, lo que implicará la modificación total del bloque defensivo respecto a la alineación que logró superar por penales a Vélez en la última presentación por la Copa Argentina.
Dentro de este panorama de renovación obligada en el fondo, una de las grandes novedades pasa por la inclusión de Matías Satas, una de las joyas formadas en el semillero boquense que fue recientemente promovido desde la Reserva debido a la plaga de lesiones que castigó al plantel profesional. La salida de nombres habitualmente indiscutidos, como el caso de Lautaro Blanco —quien no había abandonado el lateral izquierdo desde el arribo del actual entrenador—, le abre las puertas de la titularidad a este joven valor, marcando un hito singular en la historia institucional de la entidad de la Ribera.
A raíz de su inminente estreno con la camiseta azul y oro, el defensor juvenil se convertirá en el cuarto futbolista con un apellido palíndromo en disputar un encuentro oficial con la camiseta de la primera de Boca. Para entender la magnitud de esta curiosidad lingüística, vale recordar que un palíndromo es aquella palabra, número o frase que se lee exactamente igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda, sin tomar en cuenta las tildes, las mayúsculas o los espacios, un concepto etimológicamente derivado del griego palin (de nuevo o en sentido contrario) y dromos (carrera o recorrido).
Siguiendo la rigurosa base de datos histórica de la institución aportada por el sitio goleamos.com, este selecto grupo de antecedentes se compone por tres delanteros de distintas épocas. El primero de ellos es Ferenc Sas (nacido como Ferenc Sohn), un talentoso atacante húngaro que dejó su huella con treinta partidos jugados y nueve tantos convertidos durante su etapa en el club entre 1939 y 1940.
El segundo caso corresponde a Jorge Rodolfo Salas, atacante argentino que vistió la camiseta xeneize registrando quince presencias y dos goles entre los años 1976 y 1978.
Por último, la nómina la completa Eduardo Raúl Senés, otro delantero argentino que acumuló veintiuna apariciones y firmó ocho conquistas en su paso por la institución entre 1890 y 1958, enriqueciendo ahora esta particular estadística con la llegada del joven marcador central.
| JUGADOR | PAÍS | PUESTO | PARTIDOS | GOLES | DEBUT | DESPEDIDA |
| SAS, FERENC SOHN | Hungria | Delantero | 30 | 9 | 1939 | 1940 |
| SENES, EDUARDO RAUL | Argentina | Delantero | 21 | 8 | 1956 | 1958 |
| SALAS, JORGE RODOLFO | Argentina | Delantero | 15 | 2 | 1976 | 1978 |

