La Fórmula 1 vuelve a encender motores este fin de semana con el Gran Premio de Italia, en el que el local Kimi Antonelli largará desde el fondo de la parrilla.
Mercedes cambiará la unidad de potencia del líder del campeonato por quinta vez en la temporada y el joven piloto deberá afrontar una penalización que lo obliga a partir último el domingo.
«Va a ser un ataque total», anticipó Antonelli en el media day en Monza, aunque avisó: «Aún así usaré la cabeza. No es que vaya a llegar a la primera frenada el domingo y frenar como si fuera la clasificación, ¡porque si no provocaría un accidente!».
No ha contado hasta el momento con las mejores actuaciones en su casa: en 2024 sufrió un accidente en la práctica libre 1 a bordo del auto de George Russell y el año pasado sumó dos puntos al finalizar noveno.
«No es ideal asumir una penalización en tu gran premio de casa, especialmente una tan grande. Pero, en última instancia, como equipo, estamos pensando en el campeonato, y este es sin duda uno de los mejores circuitos para hacerlo. No quiero gafarme, pero no tengo nada que perder», explicó Antonelli.

