El conflicto que mantiene enfrentados a Juan José Retamero y Fecovita sumó un nuevo capítulo, esta vez a partir de una denuncia que generó repercusión por las referencias a un supuesto lavado de activos.
Sin embargo, desde la defensa del empresario salieron a cuestionar el alcance de esa presentación y remarcaron un dato central: Retamero y las compañías que integran su grupo económico no se encuentran imputados por ese delito ni son objeto de una investigación penal por lavado de activos, según explicó la abogada Julia Villanueva.
La letrada sostuvo que el requerimiento del Ministerio Público Fiscal no encontró elementos suficientes para formular una imputación contra el empresario o las sociedades involucradas. De acuerdo con su explicación, la Justicia decidió avanzar sobre determinados reportes de la Unidad de Información Financiera vinculados con Fecovita, pero eso no equivale a una acusación penal contra Retamero.
La defensa pone el foco en la documentación
Uno de los argumentos centrales de Villanueva es que las operaciones cuestionadas cuentan con documentación respaldatoria.
La representante legal aseguró que fueron presentados elementos destinados a explicar los movimientos financieros señalados en los reportes administrativos. También destacó que las empresas del grupo cuentan con auditorías de firmas internacionales de primer nivel.
Desde esa perspectiva, la defensa considera que se intentó instalar públicamente una sospecha que, hasta el momento, no se tradujo en una imputación judicial contra Retamero.
Un conflicto empresarial que vuelve a judicializarse
La controversia tampoco puede separarse de la disputa que desde hace tiempo mantienen Retamero y Fecovita.
El enfrentamiento entre las partes acumula reclamos, cuestionamientos y diferentes actuaciones judiciales. En ese escenario, la aparición de una denuncia de esta naturaleza agrega un componente particularmente sensible, debido al impacto que una acusación de lavado de activos puede tener sobre la imagen de una persona o un grupo empresario aun cuando no exista una imputación formal.
Villanueva fue especialmente crítica con la presentación y sostuvo que la denuncia carecería de sustento suficiente. Además, vinculó la iniciativa con otros conflictos judiciales que involucran a integrantes de la conducción de Fecovita, aunque esas afirmaciones forman parte de la estrategia de la defensa y deberán ser evaluadas en los ámbitos correspondientes.
Retamero prepara su respuesta
Lejos de considerar cerrado el episodio, la defensa anticipó que buscará avanzar judicialmente para determinar responsabilidades y esclarecer el origen de la denuncia.
El dato que queda planteado en esta etapa es concreto: no existe, según la defensa y el estado de la causa informado, una imputación por lavado de activos contra Juan José Retamero ni contra las empresas de su grupo.
Así, una nueva acusación vuelve a tensionar la relación entre Fecovita y el empresario, pero también abre un interrogante sobre el alcance real de los cuestionamientos y sobre qué elementos terminarán siendo considerados por la Justicia.
Mientras el enfrentamiento continúa por distintas vías, Retamero apuesta a que la documentación presentada y el avance de las actuaciones permitan despejar las sospechas que, según su defensa, fueron instaladas sobre su actividad empresarial.

