Quiere demandar a los periodistas «Por mentirosos», cuando en realidad se deberia demandar asimismo.
Este señor pasó de ministro de Economía a stand-up comedian sin darse cuenta. Repasemos su acto:
- «La inflación con cero en agosto»: Lo dijo con la solemnidad de alguien anunciando la cura del cáncer. Llegó agosto. La inflación no llegó a cero, llegó a «eh, bueno, dejame recalcular». Es el tipo que te invita a su cumpleaños un sábado y cuando llegas te dice «ah no, era el mes que viene, pero el año que viene seguro».
2) «Si no es agosto, es septiembre u octubre»: Esto no es una meta económica, es una excusa de devolucion de la guita que te prestó un pariente. «Querido, quedate tranquilo que la guita te la devuelvo la semana que viene, o la otra, no te preocupes el cuándo, son solo unos dias mas.» Ningún pariente en la historia de la humanidad devolvia guita anteponiendo esa frase, pero Toto la repite en cadena nacional como si fuera una fórmula matemática.
3) «Nunca escuché hablar de Lenor ni de Made»: El ministro de Economía de la Nación Argentina, el tipo que firma resoluciones sobre quién controla los surtidores de combustible del país entero, no tiene idea de quién es la empresa que él mismo habilitó. Es como si el capitán del Titanic dijera «¿iceberg? ¿qué iceberg? yo solo manejo el barco, no miro para adelante». Y encima, con la poca habilidad política que demuestra este gobierno, pide una ley para castigar a los periodistas que «escriben sin sustento», el tipo que prometió inflación cero ocho veces sin sustento alguno, pidiendo que regulen el sustento ajeno. Es el equivalente a que el mago Mauricio demande a la audiencia por no aplaudir el truco que no le salió, (Nunca pasó, ni pasará)
El combo completo: Este hombre agarra un micrófono, promete algo, la realidad lo desmiente, y en vez de bajar la cabeza sale a cazar periodistas como si el problema fuera que alguien contó lo que pasó. Es el Coyote usando otra herramienta de ACME para cazar al Correcaminos, después de que la anterior le explotó en la cara. Esta vez en vez de perseguir al correcaminos persigue a los periodistas.

