La especialista cordobesa participó de las Jornadas organizadas por el Ministerio de Salud y calificó de “espectacular” el trabajo que se realiza en San Juan para generar conciencia, capacitar a los profesionales y hacer visible una patología que puede afectar profundamente la vida de las mujeres.
La endometriosis es una enfermedad benigna y crónica que, según distintos registros, afecta entre el 5 al 20% de las mujeres a nivel mundial. Por sus características y el impacto que provoca en la salud y en la calidad de vida, es considerada actualmente un importante problema sanitario.
En este contexto, desde la Dirección de Materno Infancia del Ministerio de Salud se organizaron las Jornadas de Endometriosis de San Juan, que contaron con la participación de destacados especialistas a nivel nacional.
El acto de apertura contó con la presencia del secretario Técnico de la cartera sanitaria, Alejandro Navarta; la directora de Materno Infancia, Lenka Dumancik; y la coordinadora del Programa de Cáncer Cervicouterino, Andrea Rizo.
Durante la apertura, Navarta destacó la importancia del diagnóstico de endometriosis. “La endometriosis es un gran desafío, y el diagnóstico temprano a nosotros nos permite aprovechar la ventana de oportunidades” aseguró el funcionario.
“El diagnóstico tardío lleva a una mala calidad o a una mala a una mala salud reproductiva y mal estado de salud del paciente. A pesar de los síntomas como el dolor, malestares generales y múltiples controles e internaciones y consultas” cerró el secretario Técnico.
Una enfermedad que no debe naturalizarse
La doctora Matilde Quaranta, ginecóloga de Córdoba, especialista en Endometriosis y Cáncer de Mama y exsecretaria General de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de esa provincia, fue una de las principales disertantes de las jornadas.
La especialista explicó que en Argentina se están desarrollando distintas acciones para generar conciencia sobre la enfermedad y señaló que algunas provincias ya cuentan con legislación específica, mientras que en otras el proceso aún está en desarrollo.
“De a poco se van capacitando y concientizando a la población para que saque ese mito de la cabeza de que menstruar con dolor es algo normal”, sostuvo Quaranta.
En este sentido, destacó especialmente la tarea que se lleva adelante en San Juan. “El trabajo de esta provincia es espectacular porque con estas jornadas los profesionales están haciendo conocer la enfermedad”, afirmó.
La especialista remarcó que la endometriosis puede tener un fuerte impacto en la vida cotidiana de quienes la padecen. “La paciente que realmente padece endometriosis tiene una calidad de vida complicada. Pierde en lo laboral, en lo familiar, en la pareja. Desconecta a la persona de su propia realidad”, explicó.
Por este motivo, consideró necesario continuar trabajando para que las pacientes sean cada vez más comprendidas y para fortalecer la conformación de equipos multidisciplinarios.
Más diagnósticos, mayor concientización
Durante las jornadas también se abordó el incremento de casos que actualmente se observa. Quaranta aclaró que esto no significa necesariamente que la enfermedad sea nueva o que haya aumentado su aparición.
“En realidad siempre existió. Lo que hay actualmente es mayor concientización, se está empezando a diagnosticar más y, por suerte, se está avanzando en poder dar una solución parcial a las pacientes que padecen endometriosis”, explicó.
Uno de los principales desafíos de la medicina actual es identificar a aquellas mujeres que presentan la enfermedad de manera asintomática o que todavía no cuentan con un diagnóstico. Según la especialista, si se lograra detectar esos casos, las cifras conocidas podrían ser aún mayores y mostrarían con mayor claridad la dimensión del problema.
Una atención que requiere múltiples disciplinas
Otro de los aspectos destacados durante las jornadas fue la necesidad de brindar una atención integral. Quaranta explicó que la endometriosis no debe ser abordada únicamente desde la ginecología.
“Hay una visión desde la nutrición, la psicología, la actividad física, la preparación de los tratamientos médicos y gente capacitada para poder operar en los casos que se requiera cirugía”, señaló.
En relación con las intervenciones quirúrgicas, la especialista explicó que todavía existen pocos centros preparados para realizar este tipo de procedimientos de alta complejidad.
“Son cirugías muy difíciles, multidisciplinarias. Las pacientes tienen afectada la parte genital, la digestiva, la vesical. Son intervenciones muy complejas porque la anatomía está totalmente distorsionada”, detalló.
Además, explicó que pueden presentarse adherencias, fibrosis y compromiso de distintos órganos que terminan fusionándose, lo que convierte a la intervención en un procedimiento de elevada complejidad.
El diagnóstico oportuno, clave para la calidad de vida
Finalmente, Quaranta puso el foco en la importancia de detectar la enfermedad de manera temprana. Si bien se trata de una patología benigna que no provoca la muerte, puede acompañar a una mujer durante buena parte de su vida reproductiva.
“La paciente está en su vida reproductiva y habitualmente, desde los 11 años hasta los 48, 50 o 52 años, cuando entra en la menopausia, el ovario está funcionando y tiene aporte de estrógenos. Esta enfermedad es estrógeno-dependiente”, explicó.
En este sentido, sostuvo que una mujer puede atravesar décadas con dolor y dificultades si la enfermedad no es identificada y tratada oportunamente.
“Es determinante para la calidad de vida de la mujer el diagnóstico oportuno”, concluyó la especialista, quien valoró especialmente la iniciativa desarrollada en San Juan para visibilizar la endometriosis, capacitar a los equipos de salud y promover una mirada integral sobre quienes padecen esta enfermedad.

