Francisco Adorni, hermano de Manuel y diputado bonaerense, le explicó al juez Rafecas que no mintió en su declaración jurada… simplemente se le «olvidó» poner un cero en el crédito hipotecario de su casa en City Bell. Detalle no menor: puso $13 millones cuando en realidad eran $130 millones. Un cerito de nada, 117 millones de pesos de diferencia.
Lo gracioso (o no tanto) es que Adorni es contador, con veinte años de experiencia como perito contador, según recordó el fiscal Marijuan. O sea: el tipo cuya profesión es literalmente contar números, se olvidó de contar un número. Y no fue la única vez: acumula más de diez rectificaciones en sus declaraciones desde que empezó la auditoría, incluida una herencia de $21 millones que apareció de la nada en una corrección posterior.
Mientras tanto, sigue bajo la lupa por otra causa: un préstamo de $40.000 millones que el IAF le dio al IOSFA, con Marcela Pagano como denunciante.
Si sos contador y «te olvidás» un cero, no es un error de tipeo, es una obra de arte.

