El partido entre Vélez y Defensa y Justicia, que finalizó con un empate 1-1, quedó marcado por un escándalo inesperado en la zona de vestuarios. Tras el pitazo final de Nicolás Ramírez, los entrenadores Guillermo Barros Schelotto y Julio Vaccari protagonizaron un violento altercado físico en el túnel del estadio José Amalfitani, situación que requirió la intervención inmediata de jugadores y personal de seguridad para separar a ambos protagonistas.
El origen de la tensión se remonta a un cruce verbal durante el desarrollo del juego, donde Vaccari acusó al Mellizo de haberle faltado el respeto con comentarios inapropiados.
A pesar de que los testimonios de los presentes en el estadio aseguran que hubo intercambio de golpes de puño, ambos técnicos intentaron minimizar los hechos en sus declaraciones posteriores ante la prensa. Mientras el DT del Halcón negó haber estado al tanto de cualquier episodio violento, el estratega de Vélez lo calificó como una «discusión típica» de un partido caliente, restándole importancia a los empujones y enfrentamientos.
En este marco, este medio pudo acceder de manera exclusiva al informe del partido redactado por el árbitro Nicolás Ramírez. Según la documentación oficial, el colegiado no expulsó ni informó a ninguno de los entrenadores ni a los integrantes de los cuerpos técnicos por los incidentes mencionados.
Ante este panorama, y a menos que el Tribunal de Disciplina decida actuar de oficio —algo que no es habitual en este tipo de situaciones—, ninguno de los involucrados recibirá sanciones oficiales por lo ocurrido en el túnel del José Amalfitani.
FOTO DE PORTDA: BAIRES

