WASHINGTON.- En la batalla ideológica que libran los demócratas en su camino hacia las cruciales elecciones de medio término en Estados Unidos, en las que buscarán recuperar terreno en el control del Capitolio, el avance del ala progresista se topó en la noche del martes con un revés electoral en el estado de Wisconsin, donde el establishment partidario logró imponer a su candidato a gobernador, David Crowley, y sumó incertidumbre sobre la dirección que tomará la oposición para enfrentar a los republicanos.
Aunque la candidata demócrata socialista, Francesca Hong, llegaba como favorita en las encuestas para las primarias para gobernador de Wisconsin, Crowley, un ejecutivo del condado de Milwaukee de perfil moderado, dio la sorpresa y logró un triunfo ajustado por medio punto (39,8%-39,3%) en un estado clave que expuso algunas limitaciones para el movimiento más radical del partido.
En las elecciones a gobernador en Wisconsin que se celebrarán a la par de las legislativas, el 3 de noviembre, Crowley -que busca convertirse en el primer mandatario afroamericano de ese estado del Medio Oeste- se enfrentará al congresista republicano Tom Tiffany, respaldado por el presidente Donald Trump.
Dentro del partido eran pocos los que apostaban a un éxito de Crowley, que se había retirado de la contienda electoral el mes pasado y se reincorporó diez días después al aceptar el respaldo del gobernador demócrata Tony Evers luego de que se cayera otra nominación.
En la campaña, Hong había aprovechado el viento de cola de los últimos avances electorales del ala progresista del partido, y llegaba como la clara favorita a la elección del martes. Sin embargo, no pudo plasmarlo en las urnas.
En un discurso ante simpatizantes esta mañana, luego de consumado su estrecho triunfo, Crowley sostuvo que los demócratas están listos para dejar atrás una dura pugna interna que enfrentó a los moderados con el ala izquierdista del partido en Wisconsin, y apuntó sus dardos contra el movimiento Make America Great Again (MAGA) de Trump.
“Todos nosotros tenemos algo mucho más grande en torno a lo cual unirnos: evitar que el extremismo MAGA traslade el caos que vemos en Washington a nuestros propios barrios, aquí mismo en Wisconsin”, señaló Crowley, que según los analistas logró capitalizar los temores de muchos votantes a que una eventual candidatura de Hong resultara más débil en el duelo ante Tiffany.
El candidato, de 40 años, que ejerce como ejecutivo del condado de Milwaukee desde 2020, anticipó además que hará campaña junto a Hong como parte de un “tour de unidad”, y recordó que durante su campaña se reunió con un amplio rango de votantes cuyo enfoque estaba en temas como la atención médica, el cuidado infantil y la asequibilidad, y no en remodelar el Partido Demócrata.
“Hay mucha gente asustada. Ella [por Hong] se autodenomina socialista. Hay muchas personas preocupadas no solo por el partido, sino por que el país avance en esa dirección”, había declarado Crowley al diario The Wall Street Journal el día anterior a las primarias.
Más allá de la disputa, ante sus seguidores Hong también hizo un llamado a la unidad del partido para derrotar a Tiffany. “Sin importar quién aparezca en la boleta, vamos a luchar para ganar los unos por los otros”, dijo en la noche del martes. “Construimos algo que cambiará la política para siempre. Sé que estamos listos para seguir luchando”, arengó, pese a que el resultado no fue el que esperaba.
Divisiones latentes
Hong llegaba a estos comicios luego de varios éxitos del ala progresista del partido, como el de la semana pasada del candidato Abdul el-Sayed, un epidemiólogo y exfuncionario de salud pública musulmán de padres egipcios que se quedó con la nominación al Senado por Michigan por un estrecho margen.
En tanto, el ala demócrata socialista tiene como principal cara al joven alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, convertido en una figura central en la batalla ideológica interna que mantiene el partido.
A diferencia de El-Sayed en Michigan, Hong no recibió el respaldo de algunos de los líderes progresistas más importantes del partido, entre ellos el senador Bernie Sanders (Vermont) y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez (Nueva York).
“Para el establishment del Partido Demócrata, la victoria de Crowley —por estrecho que fuera el margen— resultó gratificante. Tras meses de inacción y errores autoinfligidos, un periodo en el que Hong logró consolidar el apoyo del ala izquierdista y recorrer el estado promoviendo la atención sanitaria universal y la imposición de impuestos a los ricos, emprendió una ofensiva total para impedir que ella se hiciera con la candidatura”, analizó The New York Times.
Los moderados y el establishment demócrata apuestan a la mayor capacidad de Crowley para movilizar en noviembre en Wisconsin a los votantes independientes, que podrían haberse distanciado del partido en mayor medida ante una eventual candidatura de Hong.
A medida que se acercan las elecciones legislativas de noviembre, los resultados de las primarias partidarias van dando pautas del rumbo que podrían tomar los demócratas para enfrentar a los republicanos, que tienen el control de las dos cámaras del Congreso.
Las divisiones están latentes en el Partido Demócrata sobre hasta qué punto un fuerte giro a la izquierda por sobre las posiciones más moderadas que impulsa el establishment es el camino correcto para sacar provecho en noviembre de los altos índices de desaprobación que mantiene la gestión de Trump (60%, según el promedio de encuestas que elabora The New York Times).
En tanto, en otra de las primarias que se disputaron el martes, en el estado de Minnesota la candidata demócrata progresista Peggy Flanagan se impuso cómodamente por casi 20 puntos (59%-39,4%) sobre su rival moderada, Angie Craig, y se convirtió en la candidata demócrata para reemplazar a la senadora saliente Tina Smith.
Flanagan, vicegobernadora del estado, contó con el respaldo de Smith y de influyentes senadores del ala izquierdista del partido, entre ellos Sanders y Elizabeth Warren (Massachusetts), y tras el éxito también sumó el “apoyo incondicional” de Craig para la contienda de noviembre.
La vencedora parte como gran favorita para los comicios de noviembre, cuando se enfrente a la excomentarista de la NFL Michele Tafoya, quien se postula por primera vez a un cargo público por el Partido Republicano.
Flanagan, miembro de la tribu Ojibwa de White Earth, podría convertirse en la primera mujer nativa americana en servir en el Senado si ganara en las elecciones de noviembre.

