El clima en San Lorenzo se tornó sumamente tenso a pocos días del encuentro como local ante Unión. En medio de un escenario institucional complejo, más de 50 integrantes de la Butteler se hicieron presentes en el entrenamiento para mantener una reunión directa con el plantel profesional, sin la presencia de dirigentes ni de miembros del cuerpo técnico en el inicio del cónclave.
El encuentro con los futbolistas no fue en tono amenazante, pero tampoco en tono amistoso. Durante la charla, los referentes de la tribuna les plantearon a los juveniles que dejan de ser chicos una vez que entrenan con primera división. Asimismo, les manifestaron que entienden todo lo que pasa en el club y lo que han pasado, porque muchos de los jugadores están hace tiempo, pero lo del domingo ante Huracán fue una falta de respeto a la historia del club, haciendo alusión directa a la derrota sufrida en condición de local en el clásico.
El punto más álgido de la visita se produjo cuando, frente a todo el plantel, la barra se dirigió a Nicolás Tripicchio y Alexis Cuello —como capitán y subcapitán, respectivamente— para dejarles una exigencia terminante: «Para mañana queremos una lista con los nombres de los jugadores que no quieran seguir en San Lorenzo».
Con esa tesitura y sin haber obtenido una respuesta inmediata de los futbolistas, los líderes de la barra se apartaron para dialogar unos minutos con el entrenador Néstor Gorosito. A él le comunicaron que le pidieron una lista a los jugadores y que si esa lista tiene algún nombre, ese nombre no puede jugar más. No obstante, el periodista Gonzalo Orellano informó en DSports Radio que él entiende que los jugadores no pondrán ningún nombre en la lista.
La presión al plantel se completó con la aparición de pasacalles en las inmediaciones del estadio y en el portón de ingreso, los cuales exhibían mensajes contundentes contra el rendimiento del equipo: «Pidan disculpas a los socios y salgan a ganar», «No perdieron un clásico, perdieron la dignidad» y «En San Lorenzo los clásicos se ganan».
FOTO DE PORTADA: BAIRES

