Sebastián Beccacece y Lionel Scaloni fueron compañeros en la Selección Argentina. Fue durante el ciclo de Jorge Sampaoli, donde ambos convivieron como ayudantes de campo del entrenador y en el trabajo con los combinados juveniles. Mientras por estas horas se sigue hablando sobre la continuidad del oriundo de Pujato al frente del elenco nacional, más allá de diciembre cuando vence su vínculo, el extécnico de Ecuador no dudó y fue categórico en una entrevista con TyC Sports: «Hay argumentos para que todo siga su curso. Realmente se vienen haciendo las cosas muy bien. Los resultados están a la vista. Otra vez finalistas. No veo motivos para que no continúe».
«Se va a tomar este tiempo, pensará los pros y contras. Estaría bueno que se pueda dar continuidad», expresó Beccacece, quien a su vez fue más allá con relación a quien debería sucederlo si -finalmente- no modifica la decisión que comunicó Scaloni un rato después de perder la final con España: «Si decide frenar por energía o porque considera que no sabe si puede seguir de esta manera con todo lo que se ha conseguido… Estaría bueno ver una continuidad. Sobre todo en Pablo (Aimar). Me parece que estaría bueno, me gustaría verlo ahí. Como siempre digo, admiro mucho a Pablo. Seguramente es una pieza muy importante en la estructura del cuerpo técnico de Scaloni».
En otro sentido, Beccacece llenó de elogios a la actuación de Lionel Messi en el Mundial y todo lo que rodeó al crack argentino: «Aman y adoran a su líder. Todos juegan con él y para él. Se ha generado desde el cuerpo técnico un clima de armonía extraordinario para que eso fluya. Hay una admiración para ese líder, que termina siendo el mejor del Mundial, a mi gusto. Más allá del premio para Rodri, lo de Leo es maravilloso. No hay más palabras».
«Lo que siempre me enamoró es lo que representa, cómo lo lleva, cómo lo vive. Posterior al partido, cuando recibe la medalla y va camino a la gente y le cae una lágrima… Eso representa un poco lo que es Leo: esa emoción genuina, lo que sigue sintiendo, lo más puro de este juego. Es un Dios perfecto. Logra empatizar y conectar con lo más genuino y noble de esto que son las emociones que genera este juego», sentenció con admiración.

