“Para nosotros, una forma de innovar es generar oportunidades, transformar nuestra escala en una herramienta de inclusión, empleo, desarrollo de proveedores y crecimiento sostenible. Es pensar cómo cada servicio puede ser, además de eficiente, una plataforma para mejorar la vida de las personas”, señala Marcelo Delbarba, Director de Desarrollo de Negocios, Relaciones Institucionales y Comunicación de Grupo L, una de las empresa galardonadas en 2025 con el Premio VISA-LA NACION a la innovación, en la categoría Innovación al servicio de la comunidad: “Trabajamos todos los días con servicios esenciales: alimentación, higiene, mantenimiento, logística, sitios remotos y soluciones para comunidades. Eso nos da una enorme responsabilidad, porque nuestras decisiones impactan directamente en miles de personas: colaboradores, clientes, proveedores, comensales y comunidades”.
Grupo L, empresa que inició su actividad hace más de 40 año, ofreciendo soluciones integrales para la provisión de servicios de alimentación, fue una de las ganadoras de esta categoría que reconoce a aquellas organizaciones que desarrollan acciones, productos o servicios con un impacto social positivo en el bienestar de las personas y sus comunidades. La compañía también fomenta programas de desarrollo de pequeñas unidades productivas de la economía social –cooperativas y PyMES argentinas– que incorpora a su cadena de valor a través de una estrategia de compras inclusivas y sostenibles.
Durante la edición 2025 también se desatacó la incansable labor de La Asociación en Defensa del Infante Neurológico (A.E.D.I.N.), una asociación civil sin fines de lucro creada en 1983, dedicada a la educación y tratamiento de niños y jóvenes con trastornos neurológicos. AEDIN creó un programa innovador para el tratamiento de la patología con una mirada personalizada e integrada del niño y su familia, de la mano de un equipo de profesionales con un sueño compartido: “Educar y rehabilitar con amor para una vida feliz”, como sintetizó Victoria Campos Malbran de Rohm, quien fue presidente y cofundadora de esta institución pionera, al recibir el premio. “Creo que el aplauso es para todos los profesionales que, día a día, ponen lo mejor. Y decirles que el área de discapacidad indudablemente está pasando por un momento bravo, así que necesitamos de todo el apoyo que se pueda, porque las instituciones están pasando un momento bastante duro”.
“Ganar este premio valida un camino que decidimos recorrer y que venimos construyendo hace tiempo: integrar innovación, servicio, impacto social y sustentabilidad dentro de la gestión del negocio. Significa un reconocimiento muy importante, pero también una responsabilidad. Nos confirma que cuando una empresa pone su estructura, su conocimiento operativo y su capacidad de gestión al servicio de un propósito mayor, puede generar resultados concretos”, detalla Delbarba y agrega: “También es un reconocimiento para nuestros equipos. Detrás de cualquier premio hay personas que hacen que las cosas pasen todos los días: en compras, en las cocinas, en los comedores, en los servicios de limpieza, en los sitios remotos, en la logística, en la planificación y en el vínculo con cada cliente”.
¿Innovar con propósito e impacto positivo debería ser una estrategia fundamental en los negocios del futuro? “Cuando una empresa logra unir competitividad con propósito, ahí aparece una ventaja diferencial muy potente. Las empresas que quieran ser relevantes van a tener que demostrar para qué existen, qué problema resuelven y qué impacto generan en su entorno. Innovar con propósito no es una acción de marketing ni una iniciativa aislada de sustentabilidad, tiene que estar en el centro de la estrategia. En grupo L, hace unos cuantos años que es parte de nuestra estrategia y ADN”, resalta Delbarba, además de sumar otras reflexiones.
– ¿Sienten que las generaciones más jóvenes tienen mayor conciencia social y ambiental?
Marcelo Delbarba: Sí, claramente, tienen una sensibilidad distinta. Buscan más, preguntan más, cuestionan más y esperan que las empresas tengan una posición más clara frente a los temas sociales, ambientales y comunitarios. Creo que también son menos tolerantes al engaño y a los discursos acartonados. No alcanza con decir que una compañía es sustentable o comprometida; hay que demostrarlo con hechos, con reportes, indicadores y con coherencia en la gestión diaria.
Para nosotros, la mirada de las nuevas generaciones es muy valiosa porque nos obliga a evolucionar. Los jóvenes, de alguna manera, empiezan a instalar un estilo, un formato que impacta en la forma de cómo comunicamos, cómo trabajamos, cómo compramos, cómo reducimos desperdicios, cómo generamos empleo y cómo nos vinculamos con la comunidad. Las nuevas generaciones van transformando el alma de las empresas, tanto la nuestra como la de nuestros clientes.
– ¿Qué rol juegan las tecnologías al momento de desarrollar productos o servicios que impacten de manera positiva en las personas?
MD: En servicios como los nuestros, la tecnología puede ayudar muchísimo: medición de satisfacción, planificación de menús, trazabilidad, reservas, gestión de desperdicios, eficiencia logística, vending inteligente, automatización de procesos y análisis de datos para anticiparnos a las necesidades del cliente. Pero lo más importante es combinar tecnología con sensibilidad humana porque trabajamos con personas y para personas. La mejor tecnología es aquella que mejora la calidad del servicio sin perder cercanía, empatía y capacidad de respuesta. Somos creadores de experiencias.
– Al momento de salir a buscar soluciones para la comunidad, ¿cuáles son sus mejores aliados?
MD: En primer lugar, los equipos internos, porque son quienes conocen la operación y están cerca de las necesidades reales. Después, los clientes, que muchas veces son socios estratégicos para implementar soluciones con impacto. También son fundamentales los proveedores, las organizaciones sociales, los municipios, los gobiernos, las instituciones educativas y las comunidades donde operamos. Ninguna empresa puede generar impacto positivo trabajando sola.
– ¿Cuál es el mejor consejo que le pueden dar a aquellos emprendedores o empresas que buscan impactar positivamente en las personas?
MD: El primero sería que no separen impactar positivamente del negocio. Tiene que estar integrado al modelo; no tienen que existir fisuras ni añadiduras. Segundo, escuchar y comprometerse: muchas veces las mejores soluciones aparecen cuando uno entiende de verdad qué necesita una comunidad, un cliente, un colaborador o un proveedor. Tercero, consistencia y perseverancia: el impacto no se construye con una acción aislada, sino con decisiones sostenidas en el tiempo, y fortalece para levantarse de las caídas.
Hay que medir, corregir, aprender y volver a intentar. Las empresas que logren combinar eficiencia, sensibilidad social, innovación y propósito van a ser las que más valor generen en el futuro. No se trata de ser exitoso en lo económico, se trata de, además, dejar una marca social e historias que den ganas de ser contadas por las personas.
El trabajo que realizan Grupo L y AEDIN, poniendo el foco en el valor social y la sustentabilidad, les valieron este merecido reconocimiento en la categoría Innovación al servicio de la comunidad. Para reconocer a otras empresas como estas, comprometidas con el bienestar de las personas y sus comunidades, llega la sexta edición del Premio VISA-LA NACION a la innovación; un espacio para distinguir a aquellos emprendimientos y personas que construyen el futuro. El evento se llevará a cabo el miércoles 28 de octubre y los interesados ya pueden inscribirse en premioalainnovacion.com.ar
El jurado de la distinción estará conformado por un comité de expertos liderado por Renaudo, Group Country Manager de VISA para el Cono Sur; José Del Rio, Director de Contenidos de LA NACION; Martina Rua, periodista especializada en innovación; Andrés Hatum, PHD de Warwick UK y profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad di Tella, y Nicolás Pimentel, fundador y Director de Becoming Mode + Venture Partner en MrPink VC. Este equipo de especialistas será el encargado de reconocer a los ganadores en cinco categorías: Emprendimientos innovadores; Innovación al servicio de la comunidad; Innovación en nuevas tecnologías; Innovación financiera: medios de pago y ciberseguridad y Reinvención del negocio; además de cinco reconocimientos: Actores sociales innovadores, CEOs innovadores, Empresario innovador, Empresario del año y Empresa del año.

