El partido entre Platense y Unión por la Zona A del Torneo Clausura dejó un momento que ya está en la historia del fútbol argentino. Con el arbitraje principal de Sebastián Martínez y con Salomé Di Iorio en el VAR, el encuentro tuvo un quiebre inédito.
Cuando transcurrían los 42 minutos de la primera parte, se aplicó por primera vez una de las nuevas reglas implementadas para este torneo. En una jugada confusa dentro del terreno, el juez principal había amonestado originalmente a Tomás Fagioli, defensor de Unión.
Sin embargo, la rápida y precisa comunicación desde la cabina tecnológica cambió el rumbo de la acción. Desde el VAR le advirtieron a Sebastián Martínez que no había existido infracción por parte de Fagioli, constatando a través de las cámaras que lo que realmente ocurrió fue una mano intencional por parte de Leonardo Heredia, jugador de Platense.
Tras el pertinente chequeo en el monitor, el árbitro corrigió su decisión inicial, le retiró la tarjeta amarilla al futbolista del Tatengue y se la otorgó correctamente al hombre del Calamar, marcando así un hito reglamentario en la primera fecha del certamen que quedará grabado en la memoria de todos los presentes.
FOTO DE PORTADA: GENTILEZA Damián Marcovechio

