Boca Juniors celebró un importante triunfo en La Bombonera, pero todas las miradas de la jornada se las llevó Leandro Paredes al término del partido. En medio de la alegría por el resultado continental, el volante campeón del mundo sorprendió al mundo del fútbol con una contundente declaración sobre su horizonte profesional, poniendo en duda su permanencia en el seleccionado nacional.
Al ser consultado sobre su futuro con la Albiceleste tras la reciente cita mundialista, el mediocampista fue honesto sobre el momento de reflexión que atraviesa. «Muchos van a pensar en la decisión de seguir o no en la Selección. Va a ser muy difícil mantener este nivel y que el grupo siga funcionando de esta manera. Hay que poner un montón de cosas en la balanza. No sé si voy a seguir. Es un proceso, hay que digerirlo y pensarlo», lanzó el futbolista en una frase que resonó fuerte tanto en el ambiente xeneize como en el predio de la AFA.
En esa misma línea, al referirse a los rumores y teorías conspirativas que circularon en torno al rendimiento del equipo en el torneo ecuménico, el volante prefirió restarle trascendencia a los comentarios externos y felicitar al campeón. «No le dimos bola, España hizo un Mundial superior y hay que felicitarlos a ellos. A nosotros nos queda el sabor amargo de no haber conseguido el objetivo, pero con el orgullo de haber dejado todo», remarcó sobre el desenlace del certamen continental.
Además, el volante dio detalles sobre su estado físico tras haber jugado al límite en los últimos compromisos debido a un fuerte dolor zonal. «Los primeros días ahí en el Mundial fueron duros porque tenía una fisurita. Pero ahora, estoy mejor», explicó respecto a la lesión en una de sus costillas que condicionó su participación en el certamen.
En el plano del club de La Ribera, el referente xeneize se mostró sumamente gratificado por el afecto incondicional de los simpatizantes en su regreso al estadio. «Solo tengo agradecimiento a la gente. Que durante todo el partido me aplauda y ovacione es algo hermoso», confesó emocionado.
Por último, el volante se refirió al diálogo que mantuvo con el entrenador Rodolfo Arruabarrena respecto a la exigencia del calendario y la necesidad de un descanso. «Le dije al Vasco que estaba a disposición de él, del club y de mis compañeros para tratar de ayudar. Ahora me obligó a tomar dos días, que seguramente los acepte», concluyó sonriente antes de retirarse del vestuario.

