WASHINGTON.- En una nueva fase de la guerra comercial de la Casa Blanca tras el revés que había sufrido en la Corte Suprema, el gobierno de Donald Trump anunció que impondrá aranceles de entre el 10% y el 12,5% a 60 socios comerciales -entre ellos la Argentina, con el valor más bajo-, como parte de un nuevo paquete de gravámenes que, según la administración republicana, están diseñados para combatir el trabajo forzoso.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, fue el encargado de realizar el anuncio, que se produjo cuando faltaban horas para que expirara expiran el viernes los aranceles temporales del 10% impuestos por el gobierno bajo la Sección 122, tras un límite legal de 150 días.
Las nuevas medidas -que entrarán en vigor desde el primer minuto del viernes, hora local- afectan a 60 países que, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), representan cerca del 99% del comercio de Estados Unidos.
A los países que cuentan con leyes para combatir el trabajo forzoso se les aplicó un arancel del 10%, entre ellos la Argentina, que en febrero pasado rubricó con Estados Unidos un tratado recíproco de comercio e inversión que había quedado afectado por un fallo de la Corte Suprema al anular la mayoría de los aranceles globales de la Casa Blanca.
En tanto, a aquellos países que carecen de esas normativas Estados Unidos les impuso un arancel del 12,5%.
Greer tomó la medida en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, imponiendo aranceles a los socios comerciales “por no establecer ni aplicar eficazmente la prohibición de importar mercancías producidas con trabajo forzoso”.
“La medida se produce tras las investigaciones del USTR, que incluyeron dos rondas de audiencias públicas, más de 2100 comentarios públicos y consultas con nuestros socios comerciales para solucionar estas preocupaciones de larga data”, señaló el USTR en un comunicado.
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