En plena defensa de las importaciones, Javier Milei tiró una comparación que dejó a medio X-Twitter buscando el botón de «¿Es en serio?».
La idea fue más o menos así: si Argentina no importara, terminaríamos viviendo a dulce de leche y viajando con una birome en la mano como si fuera el último avance tecnológico nacional.
Las redes no tardaron en reaccionar:
— «¿Y el asado? ¿También lo importamos de Marte?»
— «Avisen a las vacas que estaban haciendo chocolate suizo todo este tiempo.»
— «Pobre industria argentina… se enteró por la radio de que no existía.»
Mientras unos defendían el ejemplo como una metáfora, otros lo calificaban como una «burrada» digna de entrar al museo de las frases inolvidables.
En X, el termómetro explotó: memes, chistes, ironías y hasta usuarios preguntando si el próximo anuncio sería que el mate también viene con manual de instrucciones en inglés.
En Argentina podés discutir de economía, política o fútbol… pero meterte con el dulce de leche es jugar en modo difícil.

