El presidente Javier Milei participó este jueves del tradicional Tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral Metropolitana, acompañado esta vez por todo su gabinete, sin las ausencias que habían marcado el acto de mayo pasado.
La ceremonia estuvo a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, cuya homilía tuvo un tono menos confrontativo que en ocasiones anteriores. El religioso llamó a la unión de los argentinos y, sin mencionar nombres, cuestionó a quienes se enriquecen de manera ilícita aprovechando posiciones de poder.
El arzobispo retomó la parábola del buen samaritano para hablar de la necesidad de mirar a quienes sufren: personas con discapacidad, jubilados, desocupados y jóvenes afectados por el narcotráfico. También citó al capitán de la selección argentina, Lionel Messi, y sus palabras sobre el valor del trabajo colectivo tras el Mundial de 2022.
En cuanto al desarrollo del acto, Milei llegó caminando desde la Casa Rosada horas después de participar de los festejos en Tucumán, donde había arribado de madrugada. No hubo esta vez una foto junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien permaneció en Tucumán y no fue invitada a la ceremonia porteña. Sí estuvo presente el jefe de gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, quien mantiene un vínculo cordial con el gobierno nacional pese a los desplantes del pasado.
Al finalizar, Milei se mostró relajado y hasta cantó junto a los granaderos antes de retirarse hacia la Casa Rosada para la reunión de gabinete.

