Condenado por matar a un motociclista mientras manejaba alcoholizado, fue visto conduciendo de nuevo: irá a juicio
Antonio Ceferino Silva creía que el capítulo judicial más difícil de su vida ya había quedado atrás. En 2025 recibió una condena condicional por haber atropellado y provocado la muerte de un motociclista mientras conducía bajo los efectos del alcohol. Pero ese cierre resultó ser apenas el comienzo de un nuevo proceso, esta vez por desobedecer una de las condiciones más importantes de aquella sentencia: la prohibición de manejar durante ocho años.
Este miércoles, en una audiencia realizada en Tribunales, quedó fijada la fecha del juicio: el próximo 11 de agosto, Silva deberá responder por el delito de quebrantamiento de pena. Si la acusación se confirma, podría perder el beneficio de la condicionalidad y terminar cumpliendo su condena en una unidad del Servicio Penitenciario.
La causa está a cargo del fiscal José Plaza, de la UFI Genérica, quien sostiene que la conducta de Silva constituye un incumplimiento directo de lo que la Justicia le había ordenado apenas meses antes.
Lo que reabrió la causa
Quien impulsó esta nueva investigación fue la propia familia de la víctima. La hermana de Nicolás Jofré —el joven de 30 años que murió tras el choque— aseguró haber visto a Silva manejando una motocicleta por la calle, algo que tenía expresamente prohibido. Lo filmó y llevó esas imágenes a la Justicia.
A partir de ese material, la Fiscalía avanzó con las medidas de investigación necesarias y decidió elevar la causa a juicio.
El hecho que marcó todo
Todo se remonta al 8 de febrero de 2025, en Chimbas. Esa madrugada, Silva conducía un Renault 12 con 1,04 gramos de alcohol por litro de sangre cuando embistió a Nicolás Humberto Jofré. El joven sufrió heridas gravísimas y murió tres días después.
Meses más tarde, en junio, Silva reconoció su responsabilidad en un juicio abreviado y fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional, además de ocho años de inhabilitación para conducir cualquier vehículo. Es justamente esa prohibición la que ahora está en el centro de la nueva causa.
Mientras espera el juicio de agosto, Silva permanece bajo prisión domiciliaria, una medida que el fiscal consideró necesaria dada la proximidad del debate y las posibles consecuencias de una condena. Según explicó Plaza, si esta nueva acusación prospera, la condena dejará de ser condicional: aunque reciba la pena mínima por quebrantamiento, deberá unificarse con la anterior, y esta vez el cumplimiento sería efectivo.
Lo que se decidirá en agosto
El 11 de agosto, la Justicia deberá determinar si Silva violó efectivamente la inhabilitación que le habían impuesto tras la muerte de Jofré. Más allá de la pena que corresponda por este nuevo delito, lo que está en juego es algo más de fondo: si el hombre que evitó la cárcel tras reconocer haber provocado una tragedia al volante, manejando alcoholizado, deberá ahora sí cumplir su condena tras las rejas por desobedecer a la Justicia.

