GUSTAVO ALFARO no ocultó su tristeza tras la eliminación de Paraguay de la Copa del Mundo a manos de Francia, que lo venció 1-0.
El argentino no confirmó su continuidad en la Albirroja tras el cierre de la participación en el Mundial. «El presidente me dijo que me necesitaba para el segundo round. Le dije a mi familia que a los 60 me retiraba y ya tengo 63, les vengo corriendo el arco. No sé que voy a hacer de mi vida profesional. Necesito un tiempo», soltó.
Con respecto la decisión de comandar el camino hacia 2030, el rafaelino agregó: «Hoy estoy sangrando, lo que menos puedo hacer es razonar con equilibrio. Paraguay necesita bajar la espuma para que decante».
En cuanto a lo futbolístico, hizo un balance de su ciclo y de lo que él deseaba cuando llegó. «Yo quería intentar una revolución en Paraguay. La hicimos en ir al Mundial, pero quería seguir. Con lo que hicimos hasta aca, no alcanza. Hay que trabajar a partir de mañana», explicó.
Además, les brindó palabras de agradecimiento a sus futbolistas. «A los jugadores les dije gracias por el sacrificio que hicieron y por el orgullo que tienen. Me hicieron sentir como parte de mi familia», contó.
En cuanto al desconsuelo por la caída, lamentó: «Si sorteabamos este partido siento que podíamos pelear por lo que sea. Estoy triste, quería seguir en el mundial. Mirábamos los bolsillos y teníamos monedas, pero quería poner el pecho».
Sobre la definición del partido, que se dio por una ventaja exigua, declaró: «No vi la jugada del penal, solo por la pantalla. En primera instancia el árbitro dijo que se tiró. Es un penal de VAR. No había manera de que pudieran resolver los caminos que tenían cerrados. La capacidad individual de un jugador a veces rescata a un equipo»
Imagen de Portada: AFP

