Mientras medio país intenta llegar a fin de mes y el otro medio intenta llegar a entender qué quiso decir el Presidente en su último discurso, en Misiones ya se inauguró oficialmente la temporada de «pensar en 2027». Total, ¿para qué vivir el presente si se puede hacer campaña con dos años de anticipación?
La arquitecta del operativo no fue otra que Karina Milei, la indiscutida gerente general de La Libertad Avanza, quien aterrizó en Posadas para inaugurar la Escuela de Dirigentes del partido. Traducido al castellano: una fábrica de libertarios con manual de instrucciones, garantía extendida y certificado de color violeta.
Allí, sin rodeos y con la convicción de quien ya armó el calendario electoral antes de que terminara el invierno, anunció que su gran objetivo de este año es comenzar a construir el camino para que su hermano, Javier Milei, sea reelecto en 2027.
Nada de metas modestas como bajar la inflación a cero, resolver los eternos problemas del país o convencer a los indecisos. No. El GPS libertario ya está recalculando la ruta… destino: otro mandato.
El acto reunió a toda la plana mayor violeta. Martín Menem, dirigentes provinciales, diputados nacionales y militantes que a esa altura ya debían estar practicando cómo aplaudir pensando en las próximas elecciones antes que en las próximas vacaciones.
Karina agradeció el apoyo recibido y recordó que el partido creció gracias al voto ciudadano. Hasta ahí, todo dentro de los carriles normales de cualquier fuerza política. Pero inmediatamente dejó en claro que el motor ya no está puesto en gobernar el presente sino en asegurar el futuro electoral.
Porque en política argentina hay dos velocidades: la de los problemas… y la de las campañas. Y, como suele ocurrir, las campañas siempre llegan primero.
Después apareció el gran proyecto formativo: la Escuela de Dirigentes. Un lugar pensado para multiplicar las «ideas de la libertad» en cada rincón del país y seguir «pintando la Argentina de violeta».
Lo curioso es que, si siguen pintando tan rápido, en cualquier momento los fabricantes de pintura van a empezar a cotizar en Wall Street.
Martín Menem tampoco quiso quedarse afuera del festival de elogios y agradeció a Karina por conducir el armado nacional del partido. Casi una ceremonia de aplausos cruzados donde cada uno felicitaba al otro por el excelente trabajo de felicitarse mutuamente.
También sostuvo que el esfuerzo realizado desde 2023 «valió la pena» gracias a las leyes aprobadas en el Congreso. Una frase políticamente correcta que, traducida al lenguaje cotidiano, significa: «Hasta ahora venimos bien… no aflojen con los aplausos.»
Finalmente llegó el llamado a la militancia: estudiar las ideas del Presidente, defender el modelo y salir a conquistar nuevos territorios políticos.
Porque si algo quedó claro en Posadas es que La Libertad Avanza no quiere perder tiempo. Mientras otros partidos todavía están discutiendo quién será candidato, los libertarios ya parecen estar reservando el Salón Blanco para el segundo mandato.
Eso sí… hay un pequeño detalle que suele aparecer cada cuatro años y que todavía nadie puede controlar desde una Escuela de Dirigentes.
Se llama electorado, y por más entusiasmo que haya, todavía conserva la incómoda costumbre de votar.

