El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, afirmó este miércoles que sus pupilos pueden afrontar serias dificultades con los 2.240 metros de altitud de Ciudad de México, escenario donde enfrentarán al Tri en los octavos de final del Mundial. En ese mismísimo Estadio Azteca, hace exactamente 40 años, Diego Armando Maradona dejó a los Tres Leones en la cuneta con dos goles antológicos. Sin embargo, Tuchel decidió no hacer mención a ese mítico partido de cuartos de final de México 1986 cuando se le preguntó en rueda de prensa por el imponente recinto de la capital mexicana, y aseguró que aún tiene la cabeza puesta en la trabajada victoria sobre República Democrática del Congo conseguida en Atlanta.
El técnico alemán explicó que todavía no había pensado en profundidad sobre el rival debido a que acababa de salir del encuentro anterior y pretendía disfrutarlo. No obstante, reconoció que jugar contra México en el Azteca representa quizás uno de los partidos más hermosos y emocionantes que se pueden disputar en el fútbol. En ese mítico césped fue donde «El Pelusa» eliminó en su momento a una formación inglesa liderada por Glenn Hoddle y Gary Lineker gracias, primero, a la «Mano de Dios» y después al considerado como el mejor gol de la historia de los Mundiales, en el que recorrió 60 metros en unos 10 segundos mientras se libraba de seis rivales, incluido el portero Peter Shilton.
MUNDIAL 2026 16AVOS – INGLATERRA 3 CONGO 1 HIGHLIGHTS
Respecto al encuentro programado para el próximo 5 de julio, Tuchel advirtió que les esperan muchísimos obstáculos. El estratega hizo especial hincapié en la altitud, catalogándola como una gran desventaja ya que es imposible adaptarse físicamente a ella en solo cuatro días. A pesar de los inconvenientes que seguramente surgirán en el camino, el entrenador remarcó con firmeza que se encuentran completamente preparados para afrontar el reto.
Por otra parte, Tuchel sí se tomó el tiempo para hablar sobre otra maldición histórica que lograron romper. Desde la recordada final que ganó en 1966, Inglaterra no había vuelto a ganar una eliminatoria mundialista en los partidos donde le habían anotado el primer gol. El expreparador del Paris Saint-Germain consideró que revertir esa situación es una muy buena señal que demuestra el verdadero nivel de determinación, de fe y de concentración que posee la selección que hoy dirige.
En su análisis del juego, el director técnico consideró que su equipo fue el mejor dentro de la cancha y alabó la notable capacidad de sus dirigidos para no aceptar la derrota. Destacó la insistencia ofensiva ante la portería congoleña, donde el arquero Lionel Mpasi tuvo una actuación estelar que mantuvo a Inglaterra sin goles hasta el minuto 75 del compromiso.
Al ser consultado sobre la marcada dependencia que tiene el equipo de su capitán, Harry Kane, quien se vistió de héroe al anotar los dos tantos del triunfo, el seleccionador de Inglaterra aseguró de forma tajante que no contempla bajo ningún punto de vista jugar sin él. Tuchel explicó que si hubieran pasado unos minutos más sin lograr el empate, la variante planificada era dar entrada a un segundo delantero como Ollie Watkins o Ivan Toney, pero aclaró que el plan principal nunca incluye prescindir de Kane en la alineación.
Finalmente, el entrenador se refirió al rendimiento de Inglaterra, que salió visiblemente refrescada y con un mejor volumen de juego después de ambas pausas de hidratación. Tuchel confesó que simplemente intenta sacar provecho de una situación reglamentaria que en realidad no le agrada en lo absoluto, concluyendo que no disfruta de esos parates debido a que prefiere el fútbol cuando se desarrolla con un impulso natural que se va acumulando con el correr de los minutos.

