Tras meses de marchas, carteles, megáfonos y docentes alimentándose exclusivamente de mate y bronca, el Gobierno nacional finalmente se dignó a mirar a las universidades y decirles: «Bueno, bueno, paren de salir a la calle, acá tienen.» Y les tiró una moneda de canto.
La UNSJ, salió a declarar que el acuerdo es «un avance«. Qué es exactamente lo que dice alguien cuando le preguntan cómo estuvo la película y no quiere ser maleducado, pero por abajo masculla «andate a la de tu hermana»
Ricardo Coca, el Secretario Administrativo Financiero (Título que básicamente significa «el que tiene que dar las malas noticias con buena cara») salió a explicar el acuerdo con la energía de alguien que lleva 8 meses sin dormir bien.
Dijo que el resultado fue posible gracias a «la presión de la comunidad universitaria», traducido al hebreo, «gracias a que la gente salió a la calle a gritar hasta que alguien levantó el teléfono, la democracia funcionó, pero en base al miedo que tiene el gobierno a estas movilizaciones».
¡Veintiún coma treinta y tres por ciento! ¿Por qué ese número tan raro? Nadie lo sabe. Probablemente lo calculó Adorni junto a Máximo Kirchner, y Alberto Fernández mientras le comentaba a Lizzy Tagliani «decime algo lindo…»
Con este histórico aumento el sueldo de la universidad llegará a 1,8 millones de pesos, que alcanza para vivir en San Juan siempre y cuando no comas todos los días, no uses calefacción y te muevas en monopatín. Las categorías iniciales cobrarán 600 mil pesos. Con eso, un docente universitario con título de grado, posgrado y 15 años de experiencia podrá permitirse… un café por día. Con azúcar, si se porta bien.
Las universidades también recibirán un 20% más para gastos de funcionamiento, la UNSJ verá 140 millones de pesos extra por mes. ¿Para qué alcanza eso? pagar la energia, pagar el gas, quizás el agua, comprar una silla nueva de mimbre, imaginar sueños, ilusiones, esperanza. Ricardo Coca aclaró que «los recursos permitirán afrontar con mayor tranquilidad los costos operativos». Nuevamente traducido al hebreo eibenezco, van a poder ir al baño y encender las luces, se terminó eso de encontrar el papel higiénico a tientas, ¡aplausos de pie!
Las Becas Belgrano suben un 50%., esto significa que los estudiantes que antes no llegaban a fin de mes, ahora tampoco llegan pero con más estilo. En el caso de los hospitales universitarios también reciben refuerzos, porque aparentemente nadie se había dado cuenta de que los nosocomios necesitan plata para funcionar. ¡Revelación histórica!
Mi amigo Ricardo Coca, con la cara de quien ya no le sorprende absolutamente nada de este país, aclaró que todo esto está MUY lejos de cumplir la Ley de Financiamiento Universitario. Es decir «Aprobamos el año pero con un 4, y eso si nos redondean para arriba.»
También recordó que muchos docentes cayeron bajo la línea de pobreza por el atraso salarial, docentes universitarios, con títulos, que forman profesionales, bajo la línea de pobreza. Momento para reflexionar, (Aunque no demasiado porque duele.)
La UNSJ recibió una curita para una hemorragia, le pusieron una estrellita dorada en la frente y le dijeron «ya vemos lo del quirófano». La universidad respondió con una sonrisa torcida, se dio vuelta y murmuró algo que no se pudo escuchar bien pero probablemente era otra vez….»la de tu hermana».
Nota al pie: Certifico que ningún docente se enriqueció durante la redacción de esta nota.

