La calificadora internacional S&P Global Ratings elevó este miércoles la calificación soberana de la Argentina de CCC+ a B-, una mejora que implica la salida de la categoría asociada a un riesgo muy elevado de incumplimiento de deuda. La agencia es una de las tres más grandes a nivel global junto con Moody’s y Fitch. Esta última había subido su calificación a principios de mayo.
La decisión refleja, según S&P, una combinación de factores que incluyen la consolidación del equilibrio fiscal, la reducción de los desequilibrios macroeconómicos, la desaceleración de la inflación y una mejora gradual de la liquidez externa. “La acumulación de reservas internacionales y los superávits fiscales continuados fortalecieron el perfil de liquidez del Gobierno”, señaló S&P al fundamentar la suba de la nota.
La calificadora destacó además que la administración de Javier Milei logró ampliar sus fuentes de financiamiento para afrontar los fuertes vencimientos de deuda previstos para 2026 y 2027. Entre otros factores, mencionó las colocaciones de bonos en dólares en el mercado local, los acuerdos de financiamiento con bancos internacionales y las garantías obtenidas de organismos multilaterales para refinanciar compromisos externos.
Pese a la mejora, S&P advirtió que la economía argentina continúa exhibiendo vulnerabilidades significativas. Entre ellas mencionó el bajo nivel de reservas netas, la todavía elevada inflación, la volatilidad cambiaria y la histórica fragilidad institucional del país.
La agencia proyecta que la economía crecerá 2,7% en 2026 y alrededor de 3% anual en los años siguientes, mientras que prevé una desaceleración de la inflación desde 42% en 2025 a 32% este año, con una caída gradual hacia niveles de un dígito para fines de la década.
En materia externa, S&P consideró que el desarrollo de Vaca Muerta y las exportaciones energéticas jugarán un papel central en la mejora de la capacidad de pago del país. Estimó que el sector energético podría generar un superávit comercial de US$10.000 millones en 2026, frente a US$5900 millones registrados en 2024.
La perspectiva estable refleja la expectativa de que el Gobierno mantenga el ancla fiscal y continúe fortaleciendo las reservas del Banco Central (BCRA), aunque la calificadora advirtió que un deterioro de la estabilidad macroeconómica o dificultades para acceder al financiamiento podrían volver a presionar la nota crediticia de la Argentina.
Noticia en desarrollo

