«Duele que me digan extécnico de Boca, bastante», se sinceró Claudio Úbeda al hablar por primera vez desde su salida del conjunto de la ribera. La eliminación de la Libertadores, su relación con Juan Román Riquelme y más, bajo la lupa del Sifón.
«Sí, quería seguir, pero es lógico que se desencadene así la situación. Todos entendemos la exigencia que tiene un equipo grande: dependíamos del resultado en la Libertadores», analizó el técnico en diálogo con Radio La Red.
A pesar de la eliminación de su equipo en fase de grupos de la Copa, el DT opinó que «no fue un fracaso» porque «fracaso es cuando uno no intenta y nosotros lo hicimos hasta el final».
«Tuvimos expulsiones, lesiones, circunstancias que no quiero ponerlas como excusas pero las tengo que decir; algunos fallos arbitrales fueron determinantes y todo el mundo los vio», dijo al analizar el desenlace de su ciclo en el Xeneize.
«Los resultados terminan tapando un montón de cosas buenas. Lamentabalemente te quedás con la foto final y es entendible que la gente se enoje», agregó.
La reunión con Delgado
La confirmación de que no continuaría al mando del equipo le fue comunicada por Marcelo Delgado, Director Deportivo de Boca, quien lo convocó a una reunión: «Con Chelo tenemos una relación de hace años, fuimos compañeros, la charla fue muy buena. Me dijo que quería juntarse conmigo para decirme las cosas en la cara y me dio los argumentos».
«Mirándolo a la cara ya sabía por dónde venía la mano. Entendimos que el planteo era real y también era lo que nosotros pensábamos. Hubo un agradecimiento de parte de ellos. En todo el proceso no tuvimos un conflicto interno y en el mundo Boca no es fácil», detalló sobre el cónclave.
La relación con Riquelme
Úbeda se mostró agradecido con el presidente de Boca y desmintió rumores de su intervención en la alineación del equipo:«Hablábamos con Riquelme, pero no mucho. Lo suficiente. Nunca me impuso un jugador, siempre la decisión fue de Miguel mientras estuvo y después mía. Hasta el último partido».
«En Boca Predio pasan muchísimas cosas buenas de las que ni siquiera se habla. Desde donde lo mires, todo funciona a la perfección. Te cruzás con los técnicos de inferiores, con los juveniles… Es un club de elite. Dirigir a Boca me cambió la vida», aseguró.

