“No cambia nada, podemos tener diferentes miradas”, escuchó anoche un importante dirigente de La Libertad Avanza. Del otro lado de la línea telefónica estaba el presidente Javier Milei, dispuesto a enviar un mensaje de tranquilidad a la tropa libertaria, luego del desafío que Patricia Bullrich le planteó el lunes, con su rechazo al retiro del pliego como jueza de la abogada María Verónica Michelli, cuñada del periodista de LA NACION Hugo Alconada Mon.
Más allá de la búsqueda presidencial de poner paños fríos –“por el momento” Bullrich seguirá siendo invitada a las reuniones de gabinete y de mesa política, confía una voz oficial– y de que la senadora sigue llevando adelante la agenda del Poder Ejecutivo en la Cámara alta, los distintos sectores de La Libertad Avanza coinciden en que luego de sus dos gestos de rebeldía, Bullrich no es hoy, en la cabeza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la primera opción para acompañar a Milei en la fórmula para conseguir su reelección, ni tampoco para intentar ganar la ciudad de Buenos Aires, aunque ella misma ha dado muestras de no estar interesada en ser la próxima jefa de gobierno.
“Después de cortarse sola dos veces, está claro que Patricia no es la candidata de Karina, y tampoco la de Javier. Ella les está diciendo que es socia y no empleada, ellos le dejan en claro que no tienen socios”, expresa por lo bajo una voz libertaria con llegada al Presidente. Y agrega: “Algo se rompió, y es difícil que se arregle”, asegura.
En la ciudad, Bullrich viene compartiendo actividades con la jefa de bloque libertario en la Legislatura porteña, Pilar Ramírez, y en algunos casos también con Karina Milei, aunque quienes respaldan su postulación dentro del bullrichismo suelen chocar con su negativa a enfocarse en la ciudad. “Ella va por el premio mayor”, suelen decir dirigentes cercanos a la jefa de los senadores libertarios. Cerca de Karina Milei reconocen que Bullrich está en carrera, pero aseguran que el espacio tiene “otros candidatos”, entre ellos Ramírez y miembros del gabinete como Sandra Pettovello o Federico Sturzenegger.
Desde el sector que responde al asesor presidencial Santiago Caputo creen que una candidatura de la senadora a jefa de gobierno porteño es un hipótesis poco probable, aunque dejan la puerta abierta para Bullrich como candidata a vice. “Ella deja trascender que la jefatura de gobierno no le interesa, pero está claro que está perfilándose para una candidatura”, ya que “es la segunda vez en aproximadamente 30 días que ella marca dos diferencias significativas con respecto al gobierno”.
El primer episodio ocurrió a principios del mes pasado, cuando Bullrich hizo público su pedido al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para que presente “de inmediato” su declaración jurada de bienes y despeje dudas sobre su crecimiento patrimonial, investigado por la Justicia.
“Puede ser que esté trabajando para acompañar a Javier en la fórmula. Creo que una candidatura propia [de Bullrich] sería mala para ambas partes”, culmina la voz cercana al consejero presidencial, con tono de advertencia. La senadora afirmó ayer en Mendoza que trabajará “para la reelección de Milei” en 2027, aunque algunos pasos recientes –incluidas las renuncias de dirigentes cercanos como Federico Angelini al Ministerio de Seguridad y Mara Pérez Reinoso, a su puesto en el Ministerio de Salud– fueron leídos por la tropa libertaria como señales de un “despegue” del Gobierno, una tesis que Bullrich rechaza.
Otro referente libertario cree que “no es viable poner a controlar al Senado a alguien que se te rebela: con la experiencia de [Victoria] Villlarruel alcanza y sobra”, destaca. “Una vez que perdiste la confianza de Karina estás complicado”, remata, más terminante, otra fuente cercana a los hermanos Milei. Unos y otros creen ver el pensamiento del Presidente en las palabras del relator Alejandro Fantino, quien en su programa del streaming Neura comparó ayer a Bullrich con el marcador de punta del seleccionado Gonzalo Montiel, y afirmó que “si [Bullrich] no está, no pasa nada”.
Más prudente, otro funcionario libertario cree que, tarde o temprano, el vínculo se irá recomponiendo. “El Gobierno no puede darse el lujo hoy de prescindir de Patricia. Y llegada la hora, el Gobierno tiene la responsabilidad de contener políticamente las expresiones que pudieran fragmentar su propio voto”, expresó el referente libertario, conocedor de encuestas en las que la exministra de Seguridad aparece bien posicionada en la opinión pública.

