TRES MUERTOS ESTE FIN DE SEMANA; LA VERDADERA PANDEMIA EN SAN JUAN NO CIRCULA POR EL AIRE, CIRCULA POR LAS CALLES Y ES CONTAGIOSA
Esta pandemia se escucha en el ruido de un escape al máximo, en una moto que cruza un semáforo en rojo, en un auto que acelera donde debería frenar. Cada semana, los siniestros viales dejan heridos, familias destruidas y vidas que no vuelven.
Resulta indignante ver cómo muchos conductores manejan como si las normas fueran opcionales. Boludos que circulan en motos sin casco, hacen maniobras peligrosas o creen que la calle es una pista de carreras (deliverys), del otro lado, no faltan automovilistas que usan el celular mientras manejan, exceden cualquier lógica en las avenidas IG. De La Rosa, o Libertador o se mamaron en la juntada con los amigos y despues se suben a la moto o al auto y se la ponen sin asco contra el eucaliptus que los estaba esperandol. La irresponsabilidad no distingue entre dos o cuatro ruedas, o entre ellas y ellos.
Lo más grave es que detrás de cada estadística hay un ser humano que pasa a ser un número; son hijos, padres, amigos y trabajadores que salen de sus casas sin imaginar que un acto imprudente de otro estúpido, o uno de estupidez propia puede matarlo todo en segundos.
En San Juan nos hemos acostumbrado a escuchar noticias de choques y muertes como si fueran parte de la rutina, no debería aceptarse que tantas vidas se pierdan por decisiones propias o de otro. La verdadera emergencia sanitaria de nuestra provincia está en las calles, donde la falta de conciencia, el exceso de confianza y el «me cago en el semáforo» siguen matando. Las autoridades no pueden hacer más porque hay campañas publicitarias, en las escuelas, en programas de radio y TV, y no aprenden, no hay manera.
La pandemia de San Juan no es solamente los virus; son los muertos por choques que siguen aumentando mientras muchos (masculinos y femeninos) actúan como si nada pudiera pasarles. Y hasta que no cambie esa actitud, las calles seguirán siendo escenario de muertes que podrían evitarse.

