El mundo del fútbol se paraliza y pone sus ojos en el Puskás Arena, en Budapest: PSG y Arsenal juegan la gran final de la Champions League.
El conjunto francés, con Luis Enrique como entrenador, busca por segunda temporada consecutiva hacerse del máximo título europeo.
Havertz abrió el marcador en Budapest a los cinco minutos.
Del otro lado, los ingleses y Mikel Arteta tienen un encuentro con la historia: irán por su primera Orejona 20 años después de caer en la definición de la temporada 2005/06 a manos de Barcelona.
El árbitro del partido es el alemán Daniel Siebert y el VAR está a cargo de su compatriota Bastian Dankert.
Dembélé, de penal, empató la final para PSG.

