San Lorenzo no dio la talla ante el modesto Recoleta, perdió 1-0 en el Nuevo Gasómetro y fracasó en su objetivo de clasificarse a las próximas instancias de la Copa Sudamericana. «Si aceptamos los aplausos, hay que aceptar la reprobación de la misma forma«, sentenció Gustavo Álvarez tras el final con clima caliente en el Bajo Flores.
«En los malos momentos hay que dar la cara. Yo siempre me voy rápido al vestuario, pero si el equipo pierde y pasa lo que pasó hoy, hay que irse todos juntos, con la cabeza alta y aceptando la reprobación», sostuvo el entrenador del Ciclón, al que le alcanzaba el empate para terminar primero en su grupo.
Al ser consultado sobre cómo calificaría la participación de su equipo en el certamen continental, opinó: «No clasificamos, nuestra Copa fue mala. No alcanza con la evolución».
El gol de Recoleta que eliminó a San Lorenzo de la Sudamericana.
«Las derrotas son parte del camino y, por más dolorosas que sean, hay que levantarse. No entiendo ningún resultado deportivo como algo definitivo», dijo con vistas al futuro.
Justamente sobre su futuro en el cargo tras tamaña decepción declaró: «Mi continuidad no depende de mi voluntad, ni ahora ni nunca. Tenemos que seguir adelante día a día».
San Lorenzo cerrará su semestre el domingo 7 de junio ante Deportivo Riestra por los dieciseisavos de final de la Copa Argentina.

