Diego Milito, presidente de Racing, rompió el silencio tras la salida de Gustavo Costas y brindó detalles sobre la desvinculación del director técnico en medio de un presente institucional y deportivo complejo para la Academia. El máximo dirigente fue contundente al calificar el proceso como un final de ciclo inevitable.
«Tuvimos una charla de casi una hora con Gustavo en la que entendíamos que la situación era para final de ciclo, porque somos gente del fútbol y Gustavo también lo entendía», confesó Milito, subrayando que la reunión se desarrolló de manera transparente. «Fue una charla muy sincera, todo lo que venía sucediendo marcaba un final de ciclo«, añadió, al tiempo que remarcó que la decisión fue consensuada: «cuando nos sentamos a charlar los dos coincidimos que se imponía un cambio de aire«.
Respecto a los motivos detrás de la salida, el presidente explicó que el plantel necesitaba un aire nuevo debido al desgaste acumulado desde el clásico ante Independiente en adelante. Al ser consultado sobre si existió un pedido de los futbolistas para modificar el rumbo, Milito aclaró: «El plantel nunca manifestó nada sobre el entrenador, el jugador nunca va a decir lo que tiene que hacer un directivo. De todas maneras uno puede percibir que necesitaban algo distinto».
El presidente también se refirió a las versiones periodísticas que circularon sobre un posible despido unilateral. «A la tarde salió por todos lados que lo echamos«, lamentó, y aclaró que en la charla sobre la continuidad en los partidos restantes, la postura fue abierta: «Me preguntó Costas si él dirigía los dos partidos que restan y yo le dije que lo definiera él». En ese sentido, enfatizó que la relación con Costas se mantiene intacta: «Tengo y siempre he tenido una muy buena relación con Gustavo, más allá de todo lo que han dicho».
Milito asumió su cuota de responsabilidad ante el flojo rendimiento del equipo. «Es un semestre duro, difícil y malo, somos todos responsables, yo en primer lugar como presidente del club», afirmó, cerrando con un mensaje reflexivo: «Me duele decirlo, es un momento duro, pero era lo que había que hacer».
Finalmente, el presidente confirmó cómo continuará el trabajo en el corto plazo: mañana tomarán las riendas del equipo Luli Aued y Chirola Romero para afrontar el próximo encuentro por Copa Sudamericana y el compromiso ante Defensa y Justicia por Copa Argentina. Tras estos duelos, la dirigencia se tomará el tiempo necesario para evaluar y definir al sucesor definitivo en el cargo de entrenador.

