Eduardo Coudet alcanzó su partido número 16 como director técnico de River Plate tras el empate 1-1 frente a Bragantino por la Copa Sudamericana. Bajo su conducción, el equipo mantiene una sólida estadística de 11 victorias, 3 empates y apenas 2 derrotas, consolidando un estilo de juego que se destaca por su capacidad de reacción hasta el pitazo final.
El sello distintivo del ciclo Coudet ha sido la agónica capacidad de resolución en los minutos de descuento. Con la igualdad sellada hoy ante Bragantino de Brasil, el equipo alcanzó la cifra de seis goles convertidos a partir del minuto 90 y uno en el alargue sobre un total de 25 fesejos. La racha comenzó en la victoria 2-0 ante Estudiantes en Río Cuarto, con el tanto de Maximiliano Salas a los 99m 19s.
Posteriormente, Sebastián Driussi anotó a los 91m 11s en el triunfo 2-0 sobre Racing, mientras que Kendry Páez selló el 3-1 frente a Aldosivi a los 95m 37s.
El gol de Driussi ante Racing
La tendencia se mantuvo en el plano internacional: Lucas Martínez Quarta marcó el gol del triunfo 1-0 ante Bragantino en el partido de ida a los 92m 52s, y Maximiliano Salas volvió a hacerse presente en la red a los 95m 51s para el 2-1 ante Carabobo.
En la presentación de esta noche, fue Lautaro Pereyra quien rescató el empate definitivo 1-1 a los 92m 45s, demostrando que el conjunto dirigido por Coudet nunca da un partido por perdido.
El empate de Lautaro Pereyra ante Bragantino
Esta mentalidad competitiva ya había quedado evidenciada en una instancia crucial del torneo Apertura. En los octavos de final ante San Lorenzo, el equipo forzó la definición por penales gracias a un gol agónico en el segundo tiempo del alargue, cuando Juan Fernando Quintero, a los 120m 59s, ejecutó un remate con la izquierda desde afuera del área, estableciendo el 2-2 que mantuvo vivo el sueño copero.
El gol de Juan Fernando Quintero ante San Lorenzo

