WASHINGTON.- El expresidente cubano Raúl Castro fue acusado por la justicia de Estados Unidos de asesinato, por el derribo en 1996 de aeronaves civiles operadas por exiliados con sede en Miami, lo que supone una importante escalada de la campaña de presión de Washington contra el gobierno comunista de la isla.
Si bien el propio presidente Donald Trump sostuvo que la inculpación de Castro representa “un momento muy importante”, aseguró que Estados Unidos no necesita llevar a cabo una escalada con Cuba porque el país se está derrumbando solo.
“No habrá una escalada, no hace falta. Se está cayendo a pedazos. Realmente perdieron el control de Cuba” declaró Trump a la prensa tras el anuncio de su Departamento de Justicia.
La acusación formal contra Castro, presentada ante un tribunal federal de Miami, se basa en un incidente de 1996 en el que aviones cubanos derribaron aeronaves operadas por un grupo de exiliados de aquel país. Así lo manifestó el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, en un acto celebrado el miércoles en el centro de la ciudad para homenajear a las víctimas del incidente.
“Mi mensaje hoy es claro: Estados Unidos y el presidente Trump no olvidan ni olvidarán a sus ciudadanos”, sentenció Blanche entre aplausos en un auditorio repleto de funcionarios gubernamentales y cubanoamericanos en Miami.
“Tampoco olvidamos a las familias, a los seres queridos y a los amigos que han cargado con el dolor y la pena durante 30 años”, agregó el procurador en rueda de prensa para anunciar los cargos contra Castro en Miami, inculpado de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronave.
Tras el anuncio de la justicia estadounidense, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró que la inculpación por al expresidente Castro por el derribo de dos avionetas en 1996 es una “acción política” sin “basamento jurídico” que busca justificar una “agresión militar” a la isla.
“Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba”, apuntó en X Díaz-Canel. El mandatario cubano subrayó, así, que su país actuó entonces “en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales”.
Los cargos de asesinato y conspiración que enfrenta Castro conllevan una pena máxima de muerte o cadena perpetua en caso de ser declarado culpable. Sin embargo, no está claro si llegará a comparecer ante un tribunal estadounidense.
Castro está imputado junto con otros cinco acusados. Uno de ellos, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, se encuentra bajo custodia estadounidense a la espera de su sentencia a finales de este mes en un caso en el que se le acusa de haber hecho declaraciones falsas en un documento de inmigración, según el Departamento de Justicia.
Qué pasó con las avionetas de Hermanos al Rescate
El hecho en cuestión por el que Castro quedó en la mira de la justicia norteamericana ocurrió el 24 de febrero de 1996, cuando aviones de combate cubanos derribaron dos aeronaves Cessna 337. En el ataque murieron los ciudadanos estadounidenses Armando Alejandre Jr., Carlos Costay Mario de la Peña, junto al residente legal Pablo Morales, cuyos cuerpos nunca fueron recuperados en el Estrecho de Florida.
Investigaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional determinaron que el derribo ocurrió fuera del espacio aéreo cubano, a unas diez millas náuticas del límite territorial.
Asimismo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos catalogó el hecho como una ejecución extrajudicial y apuntó a la cadena de mando cubana.
Tras el incidente, el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) desmanteló la Red Avispa, una estructura de espionaje vinculada al gobierno cubano que operaba en Florida.
En 2001, su líder, Gerardo Hernández, fue condenado por conspiración para cometer asesinato, después de que la fiscalía sostuvo que los espías habían alertado a La Habana sobre los vuelos de Hermanos al Rescate.
Hernández fue liberado en 2014 en un intercambio de prisioneros durante la gestión de Barack Obama.
La posible imputación contra el exmandatario se produce en un momento en que el presidente estadounidense ha presionado para que se produzca un cambio de régimen en Cuba, donde los comunistas de Castro han estado al mando desde que su difunto hermano Fidel Castro lideró una revolución en 1959.
Recientemente, las tensiones entre Washington y La Habana se han recrudecido luego que Trump firmara el 29 de enero un decreto que amenaza con imponer aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba.
Este miércoles el secretario de Estado de Estados Unido difundió un video, en el que acusó al liderazgo comunista de la isla de robo, corrupción y opresión.
El mensaje, que muestra a Rubio hablando directamente al pueblocubano en español, se divulga cuando se espera que e l Departamento de Justicia norteamericano anuncie la acusación penal contra el exlíder cubano, de 94 años.
“El presidente Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero tiene que ser directamente con ustedes, el pueblo cubano”, sostuvo el secretario de Estado.
El anuncio se produce el 20 de mayo, que es conmemorado por la comunidadcubana en Estados Unidos como el Día de la Independencia de Cuba.
“Intervención, injerencia, despojo, frustración. Eso significa el 20 de mayo en la historia de Cuba”, reaccionó el presidentecubano Miguel Díaz-Canel en X en referencia a la Enmienda Platt, un apéndice a la primera Constitución cubana que permitía a Washington intervenir militarmente en Cuba.
Agencia Reuters, AFP y AP

