La dirigente política Graciela Caselles comenzó a mover fichas en Caucete con la intención de construir un nuevo frente político, en un departamento donde la política viene más agitada que ventilador viejo en enero.
Durante una entrevista, Caselles contó que está conversando con distintos sectores y reconoció que hay empleados municipales que sienten temor por el clima interno que se vive. Según dijo, muchos prefieren mantenerse en silencio para evitar problemas, en otras palabras, en algunas oficinas ya se habla más bajito que en velorio con paredes finitas.
La dirigente planteó que hace falta abrir espacios más participativos y darle lugar a gente que hoy se siente afuera de las estructuras tradicionales, porque en Caucete hay vecinos que ya no saben si seguir la política, o directamente pedir pochoclos y mirar desde lejos cómo siguen los papelones.
Y es que el clima político del departamento viene cargado de internas, cruces y tensiones que tienen a más de uno agotado. Cada reunión parece arrancar como encuentro institucional y terminar como discusión de consorcio un martes a la noche.
Caselles asegura que busca construir algo distinto, (¿De donde va a salir algo distinto si los que están son los de siempre?), aunque en la política argentina eso siempre es una aventura riesgosa, todos arrancan hablando de unidad y terminan peleándose por quién paga la Coca de un litro.
Mientras tanto, seguirá recorriendo Caucete y reuniéndose con dirigentes y vecinos. Porque si algo quedó claro, es que en el departamento nadie se aburre, la política caucetera tiene más siempre tiene algo para que los vecinos se diviertan y puteen a los actores.

