Dos MAGNÍFICOS ESPECÍMENES de la sociedad decidieron que ese domingo en Capital era el día PERFECTO para armar un espectáculo de disturbios en la vía pública. Sí, así es, eligieron la ruta Santa Fe con Avenida Rawson como su ESCENARIO PARTICULAR DE CAOS.
Los heroicos efectivos del Cuerpo Especial de Vigilancia estaban haciendo su ronda de prevención (o sea, tratando de evitar que GENTE COMO ESTOS DOS arruinara el día de otros), cuando de repente ven a estos ILUSTRES CABALLEROS causando DISTURBIOS. Claro, lo lógico sería pensar «ah, voy a identificarme tranquilo», pero NOOO, estos chicos tenían otros planes.
Cuando los policías les pidieron que se identificaran (¡LO MÁS BÁSICO DEL UNIVERSO!), estos DOS ROMÁNTICOS reaccionaron como si les hubieran pedido que donaran un riñón. INSULTOS A MANSALVA. AGRESIVIDAD SIN MEDIDA. Una negativa ROTUNDA a colaborar. O sea, el pack completo de «mala decisión».
Pero ESPERA, que la historia se pone JUGOSA. Durante la requisa, literalmente se le CAE de la campera a Maldonado un envoltorio de papel. ¿Qué hay adentro? ¡¡¡SORPRESA!!! Marihuana. VERDE. FRAGANTE. Con ese olor INCONFUNDIBLE que todos conocemos. Los expertos en Drogas Ilegales llegan y hacen su prueba de campo (básicamente confirman lo obvio).
El fiscal federal de turno entra en acción y ordena un Legajo Federal. Ambos detenidos son licenciados porque, bueno, así funcionan estas cosas. PERO AQUÍ VIENE LO MEJOR DEL CHISTE.
Cuando consultaron los antecedentes de Maldonado (porque aparentemente alguien tuvo la BRILLANTE idea de chequearlo), descubrieron que el muchachito tenía NO UNO, NO DOS, sino TRES PEDIDOS DE CAPTURA VIGENTES. ¡¡¡TRES!!! Requeridos por el 3° Juzgado de Faltas. O sea, el tipo era como un coleccionista de ÓRDENES DE CAPTURA. Un OLIMPIADA de problemas legales.

