En la calle, se siente la gran heterogeneidad que atraviesa la actividad económica. Mientras que los sectores exportadores -como el agro, la energía y la minería- muestran grandes números, la caída se siente en la industria, la construcción y el comercio. Para los principales analistas financieros del país, se trata de un “proceso doloroso” que va hacia un modelo productivo “más eficiente” para la Argentina.
Esta fue la conclusión a la que llegaron los hombres que manejan las finanzas del país, luego de que se subieran al escenario de ExpoEFI. El debate se centró en cómo la Argentina transita este proceso y cómo podría impactar en el resultado de las elecciones presidenciales de 2027.
“Hay un riesgo implícito, consecuencia de una gran transición económica, donde la Argentina está pasando de una actividad que estaba muy focalizada en sectores no tan productivos a otros más productivos y enfocados en las exportaciones. Hay un deterioro, una diferencia muy marcada, dependiendo de a quién se le pregunte por su situación. No es lo mismo una pyme del conurbano que un emprendedor que se transformó y le vende a Vaca Muerta”, dijo Pedro Siaba Serrate, head of Research & Strategy de Portfolio Personal Inversiones (PPI).
En ese mismo sentido, el analista agregó que un foco de preocupación es la cuestión fiscal. Los sectores más golpeados son la manufactura, la construcción y el comercio en las grandes urbes, que son aquellos que generan un mayor empleo intensivo, pero que también son los que más aportan al IVA y la seguridad social. “La recaudación se va a ver afectada, porque no se terminan de desarrollar los nuevos sectores para compensar la caída de los rubros afectados”, explicó.
Norberto Sosa, de Grupo IEB, consideró que “el Gobierno debería ser más empático” con el sector productivo. “Hay empresarios que se despiertan todos los días para ver cómo hacen frente a su planilla salarial y se rompen la cabeza para ver cómo se van a reinventar”, aseguró.
El analista dio ejemplos de empresas que buscan reinsertarse en la nueva matraiz productiva: un cliente que fabrica embalaje para televisores, aunque ya no tiene demanda porque los electrodomésticos vienen del exterior, empezó a crear embalajes para exportar carne a Estados Unidos. O un autopartista buscó transformarse para ser proveedor de la industria energética y minera.
“La heterogeneidad de la Argentina es un fenómeno nuevo. Espero que tengamos la paciencia para ver cómo mejora la situación crediticia, el empleo y el poder adquisitivo, para que el factor más preocupante no sea la falta de apoyo social en este proceso”, completó.
Pero esta reconfiguración no será sin dolor. Alejo Costa, estratega principal de Max Capital, vaticinó que en los próximos meses habrá un mayor desempleo estructural, con menores salarios reales en ciertos sectores de la economía, una combinación que generará la sensación en la calle de que “la gente está peor”.
“Es inevitable, es parte de ir a una economía más eficiente. Para Milei luce muy difícil ser reelecto con un porcentaje alto de votos, porque hay gente que le pega este cambio estructural”, advirtió.
Aunque falta un año y medio, las elecciones presidenciales ya empiezan a deslizarse en las charlas, y para el analista será un período de “mucho ruido” que impactará también en los activos argentinos. “Aunque los fundamentals estén sólidos, el ruido político va a ser difícil de eliminar», acotó.
La coyuntura internacional no fue ajena al debate. Con la guerra en Medio Oriente en el centro de la escena y el precio de las commodities al alza, Maximiliano Donzelli, de IOL Inversiones, consideró que la Argentina tiene una oportunidad para ser uno de los grandes proveedores de los minerales y la energía que necesita el mundo.
“Sigo siendo optimista sobre la Argentina. Principalmente porque, si bien tenemos necesidades financieras, sigue siendo relativamente chica para un país del tamaño de la Argentina. El año que viene habrá que pagar US$15.000 millones, no debería ser una discusión en ninguna parte del mundo. La discusión viene por la parte política”, cerró.

