Imagínense la escena: una noche de tormenta, relámpagos en el fondo, y un grupo de dirigentes peronistas en un laboratorio secreto cosiendo partes de distintos cadáveres políticos para crear… ¡LA OPOSICIÓN PERFECTA!
Pierna izquierda, Cristina Kirchner; Brazo derecho, Miguel Pichetto (ex vice de Macri, pero bueno, nadie es perfecto); Cabeza, Sergio Massa (removible, por si …ya saben) ; Corazón, Axel Kicillof (en modo «blanqueado», como ropa sucia con lavandina ahora «occidental y cristiano, aunque sea judio, no importa); Alma, Dante Gebel (pastor evangelista, por si Dios también vota peronismo).
El monstruo abre los ojos. Grita. Los peronistas aplauden, alguien llora de emoción y es la Argentina, señoras y señores. Los estrategas del peronismo decidieron que Axel Kicillof necesita una «actualización de imagen», básicamente le están pidiendo a un tiranosaurio rex afiliado al partido comunista que aprenda a usar Duolingo y que diga que «le parece excelente el mercado». El plan funcionó perfectamente durante exactamente tres segundos, hasta que Axel dio una declaración pública y sonó exactamente igual que siempre, se fue a España con 14 tipos y se abrazó con Pedro Sánchez y todos los impresentables ibéricos.
En definitiva era como intentar convencer a un gato de que ladre, digo yo era como ponerle zapatos a una serpiente, a pesar que el peronismo sabe de ponerle zapatos a una serpiente. Miguel Pichetto es el jugador de fútbol en un partido homenaje, que en la primera mitad juega para un equipo y en el segundo tiempo aparece con la camiseta del rival, y también puede jugar de árbitro. ¿Kirchnerista? ¿Macrista? ¿Peronista? ¿Independiente? Pichetto es Pichetto, un fenómeno de la naturaleza, un Falluteli que evoluciona según el clima electoral, y científicos de todo el mundo lo estudian.
Sergio Massa tiene la misma energía que ese familiar que dice que no va a venir a la cena de Navidad, y aparece con la novia y los tres hijos del segundo matrimonio, que no es con esta novia. Se fue del peronismo, volvió, se fue, volvió, se fue, volvió. En este punto, el grupo de WhatsApp del peronismo directamente nunca le borró el contacto. Tiene el pin puesto.
Los gobernadores Jalil, Jaldo y Sáenz están observando la situación «a distancia táctica», «Distancia táctica» es una palabra que en politica no se sabe que carajo significa pero queda bien decirla y yo me aprovecho de eso. Puede ser «Estoy mirando si el barco se hunde antes de subirme, y si se hunde igual me subo porque soy peronista y los peronistas no nos ahogamos, flotamos», son como esas personas que en una pelea dicen «yo no me meto» pero están filmando todo con el celular.
Y aquí, amigos, llegamos al extasis de esta nota, porque el peronismo en su búsqueda de «aire fresco» y «nuevos liderazgos», está considerando a Dante Gebel, pastor evangelista, como posible candidato presidencial. Como en su momento lo buscaron a Jorge Escobar acá en San Juan. Pero repitamos esto juntos, y despacio; PAS. TOR. E. VAN. GE. LIS. TA. Por supuesto que no es nada nada malo, es que nadie lo vio venir, ni Gebel. Probablemente D-os sea el único que si lo vio. Se imagina uno la campaña; «Vota Gebel. Porque si D-os quiere, ganamos.» «¡El peronismo ahora con poderes sobrenaturales.» «Plan económico redactado por el CREADOR, ¿Qué puede salir mal? , oración, fe y tipo de cambio oficial.»!
En el 2023, el peronismo mandó de candidato a Massa, el ministro de Economía del gobierno que dejó 200% de inflación, Y ganó la primera vuelta. No hay chiste que mejore esto. La realidad ganó, Aplausos para la realidad.
¿Puede el peronismo ofrecer algo distinto? (pausa dramática), (grillo), (otro grillo), (un tercer grillo que llegó tarde)
La reconstrucción ya empezó, hay candidatos como Sergio Uñac, como Kicillof, como , hay kirchneristas, ex macristas, gobernadores tibios, un pastor, y seguramente la semana que viene aparece alguien más que nadie recuerda haber invitado. ¿Tienen proyecto? No lo sabemos todavia, ¿tienen candidato? Están viendo, ¿tienen fe? Literalmente, tienen a Gebel. El peronismo aparece, como las facturas de la luz cuando no tenes un mango. Siempre está y por el momento también estará.

