En Caucete, la policía salió a hacer su trabajo: buscar objetos robados. Hasta ahí, todo muy “manual del procedimiento”. Pero claro… esto es Argentina, y el guion siempre tiene un agregado. El operativo, llevado adelante por la Comisaría 9ª en el barrio Felipe Cobas, apuntaba a recuperar elementos sustraídos bajo la atenta mirada de la UFI de Delitos contra la Propiedad. Iban por un televisor, una bici o algo que todavía no había sido rifado en cuotas, pero de lo robado ni noticias, desaparecido en acción, como promesa electoral en año no electoral. Pero cuando los efectivos decidieron darse una vueltita por el fondo de la casa —porque en este país el fondo siempre guarda secretos— apareció la verdadera “joya del operativo”: 13 plantas de cannabis sativa, prolijitas, crecidas, algunas rozando los 2,10 metros. Un bosque. Un emprendimiento. Casi una pyme.
Ahí el procedimiento cambió de canal: de “Policías en acción” a “Discovery Cultivo Extremo”. Ante semejante hallazgo, llamaron al Departamento Drogas Ilegales, que a su vez avisó al Juzgado Federal, una cosa es que te falte un microondas… y otra muy distinta es que te sobre un vivero digno de exportación. Finalmente, por orden judicial, se secuestraron las plantas, los objetos robados siguen desaparecidos, y las plantas, en cambio, cayeron todas. Si vas a esconder algo fijate que no crezca, florezca y mida más que el alambrado.

