La justicia chilena abrió una investigación preliminar sobre la adquisición de una extensa propiedad rural de aproximadamente 6.000 hectáreas en la zona de Osorno, operación que habría sido concretada en 2022 y que, según trascendidos, estaría vinculada a Máximo Kirchner y Carlos Zannini.
De acuerdo con fuentes judiciales del país trasandino, el foco de la investigación está puesto en el origen de los fondos utilizados para la compra, así como en la estructura societaria empleada para concretar la operación inmobiliaria. En particular, los fiscales buscan determinar si existieron irregularidades en la declaración de capitales o posibles inconsistencias en los mecanismos de inversión extranjera.
El campo en cuestión, ubicado en una de las regiones más productivas del sur chileno, habría sido adquirido a través de intermediarios y sociedades constituidas fuera de Chile, lo que encendió alertas en organismos de control financiero. Las autoridades locales también analizan si se cumplieron las normativas vigentes en materia de compra de tierras por parte de extranjeros.
Tanto allegados a Máximo Kirchner como al entorno de Carlos Zannini han evitado hacer declaraciones públicas sobre el tema, mientras que desde ámbitos judiciales chilenos insisten en que se trata de una etapa inicial de recopilación de antecedentes.
La investigación se desarrolla bajo estricta reserva, aunque no se descarta que en las próximas semanas se requieran informes a entidades bancarias internacionales y registros de propiedad para reconstruir el circuito financiero de la operación.
En paralelo, el caso comienza a generar repercusiones políticas tanto en Chile como en Argentina, en un contexto regional donde los movimientos de capital y la adquisición de grandes extensiones de tierra por actores extranjeros suelen estar bajo la lupa pública.
Por ahora, la causa ya está en fase de investigación fiscal y comenzó la etapa de recabar la documentación.

