WASHINGTON.- En medio de la convulsión global por la guerra en Medio Oriente, que transita su quinta semana, el presidente Donald Trump abrió la puerta para que Estados Unidos ponga fin al conflicto bélico con Irán “en dos o tres semanas”, al sugerir que la Casa Blanca había logrado en gran medida sus objetivos militares y que dejaría en manos de otras naciones la resolución de los estragos relacionados con el bloqueo al estratégico estrecho de Ormuz.
“Las fuerzas de Estados Unidos se habrán marchado o habrán terminado con la guerra creo que en dos semanas, o tal vez tres. Nos iremos, porque no hay razón para que nosotros estemos haciendo esto», señaló el presidente norteamericano en el Salón Oval. El líder republicano dio una serie de declaraciones contradictorias respecto al cronograma de la guerra y anteriormente ya había vaticinado un final inminente para el conflicto.
De hecho, en el mismo evento, pareció contradecirse respecto a cuándo podría finalizar la intervención militar. “Cuando consideremos que han sido devueltos a la Edad de Piedra por un largo periodo de tiempo y que no desarrollarán un arma nuclear, entonces nos marcharemos”, señaló. “Tengamos o no un acuerdo, es irrelevante”, amplió.
Esta noche, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que este miércoles a las 21 (hora local, las 22 de la Argentina), el presidente se dirigirá a la nación “para brindar una importante actualización sobre Irán”.
En tanto, Trump, quien más temprano había lanzado un fuerte reproche a los aliados de la OTAN por su negativa a involucrarse en las operaciones para despejar el estrecho de Ormuz, también apuntó que “esa no es una tarea” para Estados Unidos.
“Eso será para Francia, para quienquiera que utilice el estrecho. Pero creo que, probablemente, todo eso ya se ha despejado. Hoy escuché que una cantidad enorme de barcos estaba navegando a través de él”, explicó el mandatario, que en un posteo por la mañana en Truth Social se había mostrado visiblemente irritado.
El presidente norteamericano reafirmó que la Casa Blanca está “negociando” con Irán “en este preciso momento”, y se jactó de que la Operación Furia Épica logró “un cambio de régimen” en el país persa.
“Derribamos un régimen. Luego derribamos un segundo régimen. Ahora tenemos a un grupo de personas muy diferente, mucho más razonable y mucho menos radicalizado. Hemos logrado un cambio de régimen» en Irán, aseguró. En el operativo conjunto con Israel del 28 de febrero, que dio inicio a la actual guerra, había muerto el líder supremo iraní, ayatollah Ali Khamenei. Fue sucedido por su hijo Mojtaba Khamenei.
En la mañana de este martes, el secretario de Guerra norteamericano, Pete Hegseth, también había asegurado que el nuevo régimen iraní debería mostrarse “más sensato que el anterior” para llegar a un acuerdo.
“Si Irán es inteligente, llegará a un acuerdo. Trump no fanfarronea. El nuevo régimen iraní ya debería haberlo comprendido. El presidente está dispuesto a llegar a un acuerdo, y ellos conocen los términos”, dijo el funcionario en una conferencia de prensa.
“Deseamos que ese acuerdo se concrete, si es que ello resultara posible”, añadió, antes de dejar una enésima advertencia al régimen. “Pero si Irán no se muestra dispuesto, entonces el Departamento de Guerra de Estados Unidos proseguirá con una intensidad aún mayor”, amenazó Hegseth.
Pese a sus afirmaciones, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró el martes que su país no había respondido a una propuesta de paz de 15 puntos presentada por Estados Unidos y negó que se estuvieran llevando a cabo negociaciones formales
Araghchi señaló en una entrevista con la cadena Al-Jazeera que había recibido mensajes directamente del enviado de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff, y que otros mensajes habían sido transmitidos a través de terceros países. “Esto no significa que estemos en negociaciones”, aclaró.
Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sostuvo que su país tiene la “voluntad” de poner fin a la guerra con Israel y Estados Unidos, aunque condicionó esa posibilidad a la obtención de garantías que eviten una nueva escalada.
“Tenemos la voluntad necesaria para poner fin a este conflicto, siempre y cuando se cumplan las condiciones esenciales, especialmente las garantías requeridas para evitar que se repita la agresión”, declaró Pezeshkian en una conversación telefónica con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, reiterando una exigencia clave de Teherán.
Los mensajes de Trump y delos dirigentes iraníes llegaron en el día 32 de la guerra y en momentos en que el conflicto -que tuvo amplias ramificaciones en la región- causa importantes interrupciones en el suministro mundial de petróleo y gas natural.
El control férreo de Irán sobre el estrecho de Ormuz, la vía marítima que conduce fuera del Golfo Pérsico y por la que se transporta una quinta parte del petróleo mundial, disparó los precios globales del crudo y del gas, al igual que los ataques de Teherán contra infraestructura energética regional. Eso sacudió los mercados bursátiles de todo el mundo y elevó el costo de muchos productos básicos.
Consultado este martes por la tarde en la Casa Blanca por el aumento de los precios de los combustibles en Estados Unidos -que cruzaron la barrera simbólica de 4 dólares por galón (3,78 litros) de nafta– el presidente afirmó que para reducirlos tiene una solución. “Todo lo que tengo que hacer es salir de Irán”, dijo.
Mientras, continúan los bombardeos de Estados Unidos contra objetivos en territorio iraní. En las últimas horas, el Ejército norteamericano atacó un gran depósito de municiones en la ciudad de Isfahán con bombas antibúnker, mientras que los Emiratos Árabes Unidos sufrieron uno de los días más intensos de ataques iraníes desde la primera semana de la guerra.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, declaró este martes en una conferencia de prensa conjunta con Hegseth que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han comenzado a realizar misiones de bombardeo con aviones B-52 sobre tierra firme.
La capacidad del Ejército para sobrevolar el territorio iraní con este tipo de aviones sugiere que las defensas aéreas iraníes sufrieron una degradación significativa por la ofensiva norteamericana de las últimas semanas.
Caine afirmó que los aviones de guerra estadounidenses se centran ahora en “interceptar y destruir las cadenas logísticas y de suministro que alimentan” las instalaciones de fabricación de misiles, drones y buques navales de Irán, y asfixiar así la capacidad del país persa para reponer las municiones destruidas en miles de incursiones aéreas estadounidenses. No precisó cuánto tiempo más duraría la Operación Furia Épica.
En respuesta a una pregunta sobre el malestar de los partidarios de Trump ante la idea de una operación terrestre en Irán, Hegseth señaló que no descartan ninguna opción. “En lo que respecta al presidente y a las tropas sobre el terreno, no entiendo por qué la base no tendría fe en su capacidad para llevar esto a cabo. Miren su historial”, dijo.
Además, afirmó que el número de misiles y drones lanzados por Irán ha disminuido y que las últimas 24 horas representaron la cifra más baja empleada por el régimen durante la guerra.
Con la llegada de más efectivos a la región, el despliegue de tropas estadounidenses en la región está por encima de las 50.000, unas 10.000 más de lo habitual, lo que alimentó las especulaciones de una posible ofensiva terrestre.

