El regreso del TC2000 a San Juan no solo enciende motores, también activa otro clásico argentino: el debate sobre el precio de las entradas.
La categoría volverá a rugir en el mítico Autódromo El Zonda Eduardo Copello del 10 al 12 de abril, en un fin de semana que promete espectáculo, adrenalina y tribunas llenas.
Pero claro, para ver ese show hay que pagar entrada. Y ahí es donde aparece el verdadero “curvón”: el costo.
Tomando como referencia los últimos valores disponibles para el TC2000 en San Juan, los precios se movieron en tres categorías bien marcadas:
- Entrada general: alrededor de $25.000
- Tribunas preferenciales: cerca de $40.000
- Sector boxes: hasta $50.000
En otras palabras, ver la carrera desde el cerro puede ser accesible… pero asomarse al glamour de los boxes ya juega en otra liga.
El problema no es nuevo ni exclusivo del automovilismo. En una Argentina donde cada fin de semana es una batalla contra la inflación, ir a una carrera empieza a parecerse más a un lujo que a un plan familiar. Aunque hay excepciones —menores, jubilados o personas con discapacidad suelen tener beneficios— la sensación general es que el espectáculo acelera más rápido que el poder adquisitivo.
Y sin embargo, la pasión empuja. Porque el sanjuanino es fierrero por naturaleza. Porque el Zonda no es solo un circuito: es historia, es tradición, es identidad. Y porque cuando largan los autos… el precio duele menos.
Aunque solo sea por unas vueltas.

