San Juan entra en zona de alerta. El arribo de un fuerte viento sur, con ráfagas que podrían alcanzar los 85 km/h, anticipa un cambio rotundo en las condiciones climáticas de la provincia.
El fenómeno, advertido bajo nivel amarillo por el Servicio Meteorológico Nacional, no es menor: implica la posibilidad de complicaciones en la vida cotidiana, desde reducción de visibilidad hasta caída de ramas y dificultades en la circulación.
El viento comenzará a hacerse sentir entre la noche y la madrugada, avanzando con mayor intensidad durante las primeras horas del día siguiente. Este ingreso de aire frío provocará un descenso marcado de la temperatura, dejando atrás el ambiente cálido.
El alerta alcanza a gran parte del territorio sanjuanino, con mayor impacto en sectores donde el viento sur suele canalizarse con más fuerza. No se descartan episodios de inestabilidad asociados, como lluvias aisladas o tormentas en algunos puntos.
El nivel amarillo advierte sobre fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupciones momentáneas en actividades cotidianas.
En este caso, el protagonista será el viento: persistente, incómodo y, por momentos, peligroso. El viento sur es parte del ADN climático de San Juan, pero cada episodio fuerte vuelve a poner en evidencia su impacto: calles con tierra en suspensión, árboles exigidos al límite y una sensación térmica que cae en picada.
Esta vez, el combo viene completo: ráfagas intensas, aire frío y la promesa de un giro brusco en el tiempo.

