La convocatoria, impulsada por el colectivo Ni Una Menos, venía calentando motores desde hace días en redes sociales, grupos de WhatsApp y charlas de café. Y cuando llegó la hora de salir a la calle, la respuesta fue contundente: según la Policía de la provincia, más de 3.500 personas se sumaron a la movilización.
El punto de partida fue la tradicional Plaza 25 de Mayo, que durante un buen rato dejó de ser plaza para convertirse en una especie de galería al aire libre de pancartas, banderas, remeras y consignas de todos los colores.
Había carteles defendiendo derechos, mensajes contra la violencia de género, reclamos laborales y también banderas vinculadas a la diversidad. En síntesis: un mosaico de causas que convirtió la plaza en un gran tablero de reivindicaciones.
La movilización también tuvo fuerte presencia de organizaciones sociales, gremiales y políticas, que marcharon detrás de una enorme bandera con la consigna: “8M: Mujeres trabajadoras en lucha”.
Entre las columnas se pudieron ver banderas de la CTA Autónoma, ATE, Polo Obrero, Movimiento Socialista de los Trabajadores, Ni Una Menos San Juan, SIDUNSJ, ADICUS, CEFORWO ONG, APUNSJ y SATSAID, entre otras agrupaciones que dijeron presente.
Entre cánticos, bombos y aplausos, la marcha dejó claro algo que cada 8 de marzo vuelve a repetirse: cuando la convocatoria prende, la calle responde.

