WASHINGTON.- En una decisión de alto impacto político que socava un emblema de la política económica de Donald Trump y le propinó su mayor derrota legal desde el regreso a la Casa Blanca, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló la mayoría de los amplios aranceles globales impulsados por el presidente norteamericano el año pasado.
Con una votación de 6 a 3, el máximo tribunal dictaminó que Trump se excedió en su autoridad al invocar una ley federal de poderes de emergencia para imponer sus aranceles “recíprocos” en todo el mundo, así como impuestos específicos a las importaciones. Se espera que la decisión tenga amplias repercusiones y que afecte al comercio mundial y a la economía estadounidense.
La Casa Blanca había señalado que, en caso de un revés en la Corte, reemplazaría rápidamente los gravámenes mediante otras herramientas legales, aunque las alternativas tienden a ser más engorrosas o más limitadas que las amplias facultades que Trump invocó bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
“El presidente ejerce la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de monto, duración y alcance ilimitados. En vista de la amplitud, la historia y el contexto constitucional de dicha facultad, debe identificar una autorización clara del Congreso para ejercerla», escribió el presidente de la Corte, John Roberts.
“Cuando el Congreso otorga la facultad de imponer aranceles, lo hace de forma clara y con estrictas restricciones. No hizo ninguna de las dos cosas en este caso”, amplió Roberts en el texto que mostró la opinión mayoritaria del tribunal.
Dos jueces designados por Trump –Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett– se unieron a Roberts y a las tres progresistas de la Corte –Ketanji Brown Jackson, Elena Kagan y Sonia Sotomayor– para conformar la mayoría de seis en la votación. Los jueces Brett Kavanaugh, Clarence Thomas y Samuel Alito discreparon.
El año pasado, Trump había hecho decenas de publicaciones en sus redes sociales con presiones a la Corte para que dictaminara a su favor sobre los aranceles, al advertir que sería un “desastre total” para Estados Unidos si fueran anulados.
Esta mañana, al enterarse del fallo mientas mantenía un desayuno con gobernadores en la Casa Blanca, lo califico de “desgracia”, y les habría dicho que tiene un “plan B”, según reportes de la prensa norteamericana.
La administración Trump -que hizo de los aranceles una piedra angular de su política económica- había señalado también que un fallo adverso podría obligar al gobierno a potencialmente pagar fuertes reembolsos a los importadores.
En su decisión, los jueces de la Corte no abordaron el alcance del derecho de los importadores a reembolsos, y dejaron en manos de un tribunal inferior la resolución de esos asuntos. Si se autorizaran en su totalidad, los reembolsos podrían ascender a 170.000 millones de dólares, más de la mitad de los ingresos generados por los aranceles de Trump.
El juez Kavanaugh afirmó que el proceso de reembolso “probablemente será un desastre”, como se reconoció en los argumentos orales.
El año pasado, Trump invocó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para imponer aranceles a las importaciones de bienes de más de 100 países. El presidente afirmó en ese momento que su objetivo era reducir el déficit comercial e impulsar la manufactura en Estados Unidos. Desde entonces, empleó los aranceles para aumentar los ingresos y presionar a otros países en las negociaciones comerciales.
Este mes, por ejemplo, Trump amenazó con imponer aranceles de hasta 25% a los productos de países que comercien con Irán, que enfrenta una fuerte presión del gobierno norteamericano para alcanzar un acuerdo nuclear.
Varios estados norteamericanos y empresas habían presentado una demanda por la política arancelaria, al alegar que el presidente infringió la facultad constitucional del Congreso para imponer impuestos. Las empresas, que dependen de bienes importados, argumentaron en documentos judiciales que los aranceles habían perturbado sus operaciones y provocado un aumento de precios para los consumidores, además de recortes de personal.

