El movimiento se produjo luego de una cadena de recusaciones cruzadas que, en los hechos, impidieron hasta ahora que el caso avance sobre el fondo del conflicto. Primero fue la defensa del empresario la que objetó al magistrado inicial; más tarde, el propio Lima planteó reparos contra la segunda jueza designada, lo que obligó a repetir el sorteo.
Con este nuevo escenario, el expediente inicia prácticamente una nueva etapa, ya que el magistrado recién designado deberá analizar desde el inicio las presentaciones realizadas por ambas partes y definir los próximos pasos procesales.
La demanda tiene su origen en un reclamo económico impulsado por el miembro del máximo tribunal provincial, quien sostiene que diversas expresiones públicas del empresario afectaron su honor y su imagen personal. Desde la otra vereda, la defensa de Vallejos insiste en que la causa está rodeada de cuestionamientos sobre imparcialidad y equilibrio entre las partes.
Por ahora, el expediente permanece estancado en discusiones formales y sin definiciones sustanciales, mientras crece la expectativa sobre si esta vez el proceso logrará avanzar sin nuevas impugnaciones.

