La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la empresa SpaceX concretaron el despegue del cohete de SpaceX este viernes 13 de febrero desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 en Florida. El operativo técnico inició a las 7.15 de la Argentina para comenzar la misión Crew-12 y trasladar a cuatro especialistas que permanecerán ocho meses en el espacio.
El procedimiento técnico comenzó con una transmisión oficial de la NASA a las 5.15, un seguimiento que permitió observar los preparativos finales en la plataforma de Cabo Cañaveral. El cohete de la firma de Elon Musk encendió sus motores a las 7.15 exactas y el vehículo espacial abandonó la superficie terrestre sin inconvenientes técnicos. La cápsula Dragon se separó de la etapa impulsora minutos después para continuar su trayectoria de forma autónoma.
Este lanzamiento representa el duodécimo vuelo de rotación de tripulación que realiza la compañía privada. La agencia espacial estadounidense utiliza este sistema para garantizar el flujo constante de personal hacia el laboratorio orbital. La precisión en la salida resultó fundamental para alcanzar la velocidad necesaria. Los sistemas de telemetría confirmaron la estabilidad de la nave durante el ascenso inicial. El evento captó la atención de audiencias globales a través de plataformas digitales como X.
La misión Crew-12 constituye la decimotercera operación tripulada dentro del Programa de Tripulación Comercial. El Complejo de Lanzamiento Espacial 40 funcionó como el punto de partida para este viaje, donde los técnicos de la NASA supervisaron cada fase del conteo regresivo. La cápsula transporta los suministros necesarios para la estancia prolongada de los astronautas. El éxito de la partida asegura la continuidad de las investigaciones en el laboratorio situado a 400 kilómetros de altura.
El uso de tecnología reutilizable de la empresa de Musk disminuye los costos operativos de cada misión. La agencia espacial mantiene una vigilancia constante sobre la trayectoria del vehículo. El acoplamiento con la estación requiere una sincronización exacta entre ambos objetos en movimiento. Los astronautas a bordo cuentan con sistemas de soporte vital de última generación, donde la seguridad de la tripulación es la prioridad máxima para los directores del vuelo.
La comandante Jessica Meir lidera el grupo de cuatro integrantes que viaja en la cápsula, mientras que el piloto Jack Hathaway acompaña a la jefa de misión en las tareas de conducción, ambos representan a los Estados Unidos. La nómina incluye a la astronauta francesa Sophie Adenot y al cosmonauta ruso Andrey Fedyaev. Esta integración demuestra la vigencia de los acuerdos de cooperación entre las potencias espaciales.
La selección de los tripulantes responde a criterios de especialización científica y técnica. Cada miembro del equipo posee tareas específicas para desarrollar durante los ocho meses de estancia. La presencia de un cosmonauta ruso confirma que la Estación Espacial Internacional es uno de los pocos ámbitos de colaboración bilateral entre Washington y Moscú. Las naciones se turnan para el transporte de ciudadanos de un país en las naves del otro, una dinámica que garantiza la operatividad del centro de investigación multinacional.
La NASA adelantó la fecha de este lanzamiento por una situación de emergencia. El 15 de enero se produjo la primera evacuación por razones médicas en la historia de la estación espacial y la misión Crew-11 regresó a la Tierra antes de lo previsto. Este hecho dejó al complejo con solo tres tripulantes permanentes.
La identidad del astronauta afectado y su dolencia permanecen bajo reserva por motivos de privacidad médica. Las autoridades solo confirmaron que el paciente se encontraba estable tras el aterrizaje. La administración espacial “insistió en que necesita una sólida presencia de tripulación ya que es crucial para maximizar la productividad en el laboratorio orbital, cuyos funcionamiento y mantenimiento cuestan al año US$3000 millones”. La llegada de la Crew-12 devolverá a la estación su complemento completo de siete personas.
Los astronautas inician una rotación de ocho meses dedicada a la ciencia. El equipo realizará ecografías de sus vasos sanguíneos para investigar cambios en la circulación y desarrollarán investigaciones sobre las bacterias que causan la neumonía en entornos de microgravedad. La agenda contempla un simulacro de aterrizaje en la Luna para evaluar los efectos de los cambios de gravedad en el ser humano.
La Estación Espacial Internacional sirve como banco de pruebas para futuras misiones a Marte. Sin embargo, el centro tiene fecha de caducidad, ya que las agencias prevén que deje de funcionar después de 2030. En ese momento, la estructura descenderá de forma gradual hasta su desintegración sobre el Punto Nemo en el Pacífico. Este sector es una zona remota conocida como el cementerio de naves espaciales. La NASA informó que “tener solo tres tripulantes, según la administración, limita la cantidad de investigaciones que se pueden hacer”. El éxito de la Crew-12 permite retomar el ritmo de trabajo habitual en el complejo orbital.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

