El mercado cambiario atraviesa un escenario de menores presiones en febrero. En un contexto de mayores liquidaciones por parte del agro, la renovación del interés por las tasas en pesos, un contexto favorable para las monedas emergentes y emisiones de deuda de compañías argentinas en el exterior, mientras el dólar se debilita a nivel global, tanto el tipo de cambio oficial como los financieros operan a la baja y caen a valores nominales que no se veían desde hace tres meses.
En la segunda rueda de la semana, el dólar oficial minorista se negocia en el home banking del Banco Nación a $1430, equivalente a una baja de $10 frente al cierre anterior (-0,7%). Desde el 19 de febrero no se registraba una cifra similar. En tanto, el precio promedio del mercado es de $1435,44, según el relevamiento diario de entidades financieras que realiza el Banco Central (BCRA).
La tendencia es más notoria en el dólar mayorista, que cotiza en las primeras negociaciones del día a $1406,03, lo que significa una caída diaria de $14,84 (-1,04%). Actualmente, muestra una distancia de 12,4% frente al techo de la banda de flotación (hoy en $1580,27), la diferencia más amplia desde agosto del año pasado, antes de la volatilidad que se generó tras las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.
Los tipos de cambio financieros también retroceden. El dólar MEP aparece en las pantallas del mercado de capitales a $1427,99, unos $10,55 menos que el lunes (-0,7%). Se trata del valor más bajo desde finales de agosto. El contado con liquidación (CCL) cede $11 y se vende a $1469,05 (-0,7%), cifra que no se veía desde septiembre del año pasado.
“El contexto internacional favorece a las monedas emergentes y el peso argentino no es la excepción. Vemos fundamentos para que el dólar se mantenga estable en el corto plazo. Además, las tasas cortas de Lecaps tienen una tasa nominal del 30% promedio. La caída en la volatilidad de tasas de las últimas semanas tiene fundamento, por un lado, en la apreciación del peso contra el dólar y, más reciente, en la flexibilización de encajes de la semana pasada», dijo Alan Versalli, analista de Research de Cocos.
En ese escenario, el Banco Central compró ayer US$176 millones para sus reservas, el monto más alto desde el 14 de enero. Con una racha ininterrumpida de 26 ruedas compradoras, un hito que no se veía desde enero de 2024, la autoridad monetaria acumula un saldo positivo de US$1651 millones en lo que va del año. Las compras se hicieron en bloque (por fuera del mercado), lo que explica por qué el tipo de cambio no se vio afectado.
En el mercado accionario, la Bolsa porteña retrocede 0,8% y cotiza en 2.953.533 unidades (US$2010 al CCL). En el panel líder, las mayores bajas del día se observan en los papeles de Transener (-2,4%), Irsa (-2,1%) Metrogas (-1,9%) y Edenor (-1,8%).
Las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR) operan casi todas en terreno negativo. Los papeles de Banco Supervielle ceden 1,8%, seguidos por Loma Negra (-1,5%), Edenor (-1,3%) e Irsa (-1,1%).
“Más allá de la volatilidad de corto plazo, la visión de largo plazo sobre el equity argentino se mantiene positiva, apoyada en expectativas de reformas estructurales y en la posibilidad de que el mercado local continúe cerrando la brecha con la región. Específicamente, los catalizadores para el cierre de esta brecha de valuación en 2026 están claramente identificados: una eventual reforma laboral, la normalización definitiva del régimen cambiario y la posibilidad de una recategorización de la Argentina en MSCI”, dijo Emilio Botto, jefe de estrategia de Mills Capital Group.
Los bonos soberanos, en cambio, operan con tendencia positiva en casi toda la curva de vencimientos. Los Bonares presentan subas del 0,66% (AL29D) y los Globales de hasta 1,55% (GD29D). El riesgo país se ubica en 505 puntos básicos, apenas una unidad por encima del cierre de ayer (+0,2%), según las pantallas de Rava Bursátil.

