La electricidad no perdona improvisaciones y, esta vez, tampoco lo hizo la Justicia. Un reciente fallo en San Juan condenó a tres personas por el robo de energía eléctrica en la red de distribución del departamento Pocito, una práctica ilegal que suele presentarse como “viveza” y termina, casi siempre, como problema judicial y riesgo mortal.
A partir de la sentencia, la empresa Naturgy decidió volver a marcar límites que, en rigor, nunca deberían haberse cruzado. Las conexiones clandestinas —esas que evitan el medidor pero no el peligro— no solo violan la ley, sino que exponen a quien las realiza y a terceros a consecuencias graves, muchas veces irreversibles.
Desde la distribuidora advirtieron que la manipulación de la red sin autorización técnica convierte cualquier domicilio en una trampa eléctrica. Incendios, cortocircuitos, fallas masivas del servicio y daños a instalaciones son apenas los efectos más visibles. En el peor de los escenarios, el fraude puede terminar en electrocuciones y muertes que llegan sin aviso y sin segundas oportunidades.
El impacto, además, no se agota en el domicilio del infractor. Las sobrecargas generadas por conexiones irregulares afectan a barrios enteros, provocan cortes de suministro y deterioran la calidad del servicio. Y como suele ocurrir, el costo final no desaparece: se reparte entre los usuarios que sí cumplen con las normas y pagan su factura en tiempo y forma.
Naturgy recordó también que el robo de energía es un delito penal, con sanciones que van desde multas económicas y cortes inmediatos del suministro hasta penas de prisión, tal como quedó demostrado en el reciente fallo judicial.
Para quienes decidan mirar para otro lado, la empresa dejó un último dato: las conexiones clandestinas pueden denunciarse de manera anónima a través del 0800-666-3637 o en la web oficial de la distribuidora, una vía que apunta a reducir riesgos y evitar que la imprudencia de unos termine apagándole la luz a todos.
Si querés, en el próximo ajuste lo llevo a ironía más dura, o directamente a columna filosa con firma enmascarada

