La nueva oficina debutó con un mensaje dirigido al diario Clarín, acusándolo de una “burda operación” al informar sobre una supuesta demora en un programa social del Gobierno.
Según la oficina, no existía tal demora y por eso lo calificó de falso, lo que marcó el tono confrontativo de la iniciativa desde el primer día.
Críticas y debate público
La creación de esta oficina y su primer tuit ya generaron críticas y controversias:
- Organizaciones de periodistas y defensores de libertad de expresión advirtieron que podría convertirse en una forma de control estatal sobre la información o presión a los medios.
- Sectores de la oposición y parte de la sociedad compararon la iniciativa con entidades de propaganda o incluso con un “Ministerio de la Verdad”, por su enfoque en desmentir información en lugar de limitarse a informar.
El Gobierno, en cambio, sostiene que se trata de una herramienta para combatir desinformación brindando más información oficial y que no busca censurar a la prensa.

